Mañana concluye la etapa semifinal de la eliminatoria de Concacaf para el Mundial de Sudáfrica 2010. Luego de una desastrosa actuación en los partidos previos, Guatemala necesita dos milagros para seguir con vida.
El primero sería un triunfo ante Estados Unidos, ya que Guatemala nunca le ha ganado un partido de eliminatoria a los norteamericanos y menos jugando en territorio estadounidense, en donde hemos perdido siempre. Además, la última vez que un conjunto chapín derrotó al representativo de la Unión Americana fue hace más de veinte años (10 de enero de 1988), por lo que, no obstante que Bob Bradley no convocó a sus mejores jugadores, los pronósticos no están de nuestro lado.
El segundo milagro sería que Cuba derrotara a Trinidad y Tobago en Puerto España, ciudad en la que los cubanos se han presentado en nueve ocasiones, de las que sólo han ganado una, el 30 de marzo de 2003, en la etapa de clasificación para una Copa de Oro.
Más allá de la historia y las estadísticas, la motivación de Trinidad y Tobago es grande, por cuanto tienen al alcance de la mano la clasificación para la hexagonal, mientras Cuba, o lo que queda del equipo tras las deserciones, sólo llegará para cumplir el calendario, ya que, paradójicamente, su eliminación se produjo el mismo día en el que nos vencieron en La Habana.
De cualquier manera, cabe destacar que durante la semana pasada Benjamín Monterroso trabajó con mucha seriedad con el equipo de Guatemala, tratando de llegar al partido con la mejor preparación posible y dar la pelea a Estados Unidos.
Conseguir la victoria será difícil y lograr la combinación de resultados casi imposible, por lo que dependemos de dos milagros que serían un bálsamo para los aficionados, pero también un inmerecido premio para la dirigencia.
Fuente: guatefutbol.com