En una noche helada (-10°C), el campeón de la Liga de Campeones igualó sin goles frente al conjunto ruso, que planteó un esquema impenetrable para las figuras del equipo catalán. Ambos quedaron en la cima de su zona.
El Barcelona, último campeón continental, se atascó contra la muralla que impulsó el Rubin Kazan ruso en partido de la cuarta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, en el que los azulgrana, pese a haber monopolizado el encuentro, no pudieron pasar del empate sin goles.
Como se preveía, el conjunto dirigido por “Pep” Guardiola salió dispuesto a vengarse de la derrota 2-1 que hace quince días le infligió el Rubin en el Camp Nou haciéndose rápidamente con el control del partido, que mantuvo durante todo el encuentro, aunque fallaría en la definición final.
Tras el empate, quedó empatado con el Kazan con 5 puntos en cabeza del Grupo F a la espera de lo que ocurra en el partido que jugaban a continuación el Dinamo de Kiev y el Inter de Milán. El Barça, que visitará al primero y recibirá al segundo, se complica así las cosas más de lo que quisiera.
La mejor se produjo a los dos minutos, cuando el sueco Zlatan Ibrahimovic quedó solo ante el arquero rival tras un pase de Andrés Iniesta y su remate golpeó en un poste.
Alexander Bukharov tuvo dos buenas chances sobre el cierre del juego, pero el arquero Víctor Valdés atajó sus remates para cerrar un partido que se disputó en un clima gélido en Kazan, la capital de la república autónoma de Tataristán.
Fuente: adnmundo.com