Pretende volver a ser el mejor del mundo por lo menos dos veces más en los próximos cinco años.
Llevar la vitola de ser el futbolista más caro del planeta no es un ejercicio fácil ni para el mismísimo Cristiano Ronaldo, que desde muy niño ha vivido bajo la presión y la obligación de ser uno de los mejores. El portugués, quien cumple 25 años, se ha adaptado sin miramientos a su papel de estrella del futbol mundial.
Cualquier movimiento de la estrella portuguesa abre eternos debates que enfrentan a sus seguidores y a sus detractores, bien por sus goles, bien por sus lesiones, bien por sus expulsiones o hasta por sus celebraciones. Teclear el nombre de Cristiano Ronaldo en el buscador popular de Google ofrece 19,800,000 resultados, un gran mundo para adentrarse en todo lo relacionado con el futbolista portugués, un jugador diferente, impactante y elegante que engancha a sus admiradores chulesco y provocador que irrita a sus detractores, y guapo y atlético que enamora a millones de mujeres.
A Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro (Madeira, 5 de febrero de 1985) le ha costado meses que se deje de hablar de los 94 millones de euros (US$130 millones) que pagó el Real Madrid al Manchester United por hacerse con sus servicios. Fue el traspaso más caro de la historia del futbol mundial. Al principio todo el mundo lo juzgaba, recuerda el nueve madridista en una entrevista al diario portugués A Bola.
“Se decía que yo era esto y era aquello y se escribía sobre la noche y las discotecas y las novias y no sé que más. ¿Y, al final, ahora de qué hablan? Hablan de los goles que marqué y marco, hablan de mis partidos y de los del equipo”, explicaba.
El portugués vive bajo los focos de ser el futbolista más caro del mundo. En la imagen, Cristiano Ronaldo ante el centrocampista del Málaga, Daniel Toribio (i), durante el partido correspondiente a la decimonovena jornada de Liga en Primera División en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid.
Pero como fenómeno mediático que es, heredero de la condición de crack que en otros tiempos lucieron Maradona, Ronaldo, Zidane o Ronaldinho, y a escaka publicitaria David Beckham, el portugués ha asumido con estoicismo todo el revuelo que se forma sobre él, ya sea en el ámbito futbolístico o fuera de este.
Admirado y odiado
Cualquier movimiento de Cristiano Ronaldo, ahora en Madrid registrado como CR9 y en Manchester como CR7, abre nutridos debates que enfrentan a sus seguidores y a sus detractores.
Para su entrenador, el chileno Manuel Pellegrini, lo que él genera en el ámbito deportivo en los últimos meses es para estudiarlo, es una mezcla entre admiración y envidia. No solo ocurre en España. En cualquier sitio quieren verlo... y que se equivoque.
Pellegrini cree que “es una situación extraña. A todo alrededor de él se le da una proporción enorme. Como jugador es sencillo, uno más del plantel que no causa problemas, pero a todo lo que le pasa se le da una repercusión tremenda. Está sometido a una situación especial en todos los partidos que juega en cualquier cancha”.
Desde su primera aparición como jugador del Real Madrid en julio de 2009, ante más de 75,000 espectadores, la popularidad de Cristiano Ronaldo ha crecido aún más que la que tenía a finales de 2008, cuando levantó el Balón de Oro y el FIFA World Player.
Un año después esos trofeos han sido para el argentino Lionel Messi, estrella del FC Barcelona, y cuyas comparaciones no cesan. Para el portugués, el reconocimiento a Messi es merecido y espera arrebatárselo por lo menos dos veces más en los próximos cinco años. “Es una de mis metas”, reconocía en A Bola.
El periodista Enrique Ortego, autor del libro Sueños cumplidos, sobre el futbolista portugués, no cree que Cristiano Ronaldo esté obsesionado con Messi como se ha llegado a decir, tras todos los títulos que ha conseguido el argentino con el FC Barcelona. “Está obsesionado consigo mismo, con su afán de superación, con su ambición de ganar, de ser el mejor, de marcar una época en el Real Madrid. Y creo que lo conseguirá”.
Bajo estas premisas, Cristiano Ronaldo asegura que lleva bien la presión de ser jugador del Real Madrid, su adaptación al futbol español después de cinco años en Inglaterra.
Fuente: dca.gob.gt