Turquía venció a Honduras 2-0 en uno de los últimos partidos amistosos de preparación antes del mundial de Sudáfrica 2010, que demostró que el conjunto centroamericano aún deberá trabajar antes del verano para poder enfrentarse a rivales más poderosos que él.

El equipo que entrena el colombiano Reinaldo Rueda salió al terreno de juego con unas líneas muy ordenadas y comenzó el partido presionando desde el nacimiento de las jugadas de Turquía con sus propios delanteros Carlo Costly y David Suazo.
Honduras intentaba crear peligro, pero los delanteros fallaban arriba con resbalones a destiempo o porque los pases del centro del campo no llegaban a los delanteros con la precisión necesaria para que los aprovecharan.
También probaron por el lateral derecho, con un veloz Édgar Álvarez, quien era el que más intentaba crear jugadas de ataque desde la banda, pero sin el resultado que necesitaban.
Los defensas hondureños se fueron echando hacia atrás y en las llegadas de Turquía estaban casi encerrados en su área, lo que les daba a los locales mucho más espacio para acercarse y maniobrar. Aunque solo anotaron dos goles, Turquía tuvo opciones de ampliar el marcador.
A pesar de los cambios que introdujo el seleccionador del cuadro hondureño en el descanso, sus hombres no lograron organizarse en el terreno de juego.
Una de las jugadas más bonitas del partido tuvo lugar en el minuto 82, cuando tras una acertada triangulación Danilo Turcios dejó de tacón a Izaguirre, quien hizo el centro, pero los delanteros hondureños no supieron definir.
La bicolor intentó hasta el final, pero Carlos Pavón no estuvo fino en ataque y no hizo la diferencia en el encuentro.
Honduras se presentó como un equipo al que no le falta el hambre de gol, ordenado, veloz y muy pasador, pero falto de definición en los disparos y los pases clave en ataque.
Uno de los mayores fallos del cuadro hondureño es la zaga, pues los jugadores locales encontraron demasiados espacios.
Fuente: dca.gob.gt