El F.C. Barcelona ha conocido de boca de Roberto de Assís, representante y hermano de Ronaldinho, la última oferta procedente del Milan, club que pugna por el brasileño, a la que se suma la oferta del Manchester City. Ambas partes se han dado un plazo de "dos o tres días" para tomar una decisión.
Tanto el hermano del brasileño como la directiva del club blaugrana se han dado este plazo, tras el cual el jugador debe tener su futuro decidido y finiquitado. De no llegar a un acuerdo con ninguno de los dos clubes, el brasileño tendría que reincorporarse a filas en los entrenamientos del primer equipo, cosa que ni a él ni a Pep Guardiola supondría plato de buen menester.
La cantidad que ofrece el conjunto Lombardo no ha trascendido de la intensa reunión entre representante y junta directiva, tras prolongarse durante una hora y media en las oficinas del club. El club blaugrana tendrá que decidir entre la oferta de los rossoneros y los 32 millones que ofrece el Manchester city por el 'crack' brasileño.
Lo que si ha trascendido tras la reunión es que Ronaldinho ve con buenos ojos un fichaje por el club transalpino, aunque las condiciones económicas ofrecidas por ambos clubes al internacional carioca sean parejas.
El representante del jugador, Roberto de Assis, una vez reunido con la cúpula azulgrana, abandonaba las oficinas del club rumbo al hotel donde se encuentra la delegación italiana del Milan para poner en conocimiento, y de primera mano, las opiniones de los dirigentes del equipo culé en la reunión.
Una situación insostenible
La convocatoria para los Juegos Olímpicos, la negativa del club a cederle y las palabras del propio jugador en las que afirmaba que estaría presente con su combinado nacional en la cita de Pekín han marcado el punto y final. La cúpula de la entidad catalana entiende que Ronaldinho había dado el paso definitivo para tensar la cuerda y, por eso, quiso optar por la mejor solución posible: dar luz verde a la salida del jugador lo antes posible para evitar posibles problemas en un vestuario que pretende partir de cero.
Esta misma tarde, una vez que aterrice en Barcelona, tanto el futbolista como su representante se reunirán con Txiki Begiristain. Es posible que se asista a un pulso en el que las dos partes tratarán de aprovechar sus respectivas 'posturas de fuerza'. Por un lado, la entidad blaugrana desea aprovechar el tirón internacional que sigue teniendo el 'Gaucho' para obtener la mayor cantidad de dinero posible. Por el momento, la única oferta oficial es la del Manchester City, reconocida por Laporta, ya que la oferta Milanista la ha hecho llegar el mismo jugador a través de su representante.
En el otro extremo de una negociación que no promete ser sencilla, se encuentran los deseos de Ronaldinho. El jugador no se termina de ver en las filas de la escuadra inglesa (que podría presentarle una ficha anual de 16 millones) sino que se siente más tentado por los cantos de sirena que le llegan desde el AC Milan, y de la última oferta recibida. El único inconveniente es que el conjunto lombardo quiere aprovechar el cartel del transferible del futbolista para lograr su incorporación con el menor coste posible.
La situación quedará resuelta en los próximos días. El Barça se ha plantado en su postura ya que está conforme con la oferta presentada por el Manchester City. Sin embargo, ha decidido dar una última oportunidad al equipo italiano ya que nadie olvida que, durante las últimas campañas, Ronaldinho ha sido el verdadero símbolo y referente de la afición, por lo que se le quiere dar una salida lo más digna posible.
Fuente: Eurosport