Se encuentra situado a unos 5 Km. de Livingston y accesible por mar o por tierra. Es este un verdadero paraíso de cascadas de agua dulce y pozas profundas de aguas cristalinas que desde la montaña, y en el corazón de la selva tropical baja con un río de agua limpia, fresca y cristalina que desemboca en el mar Caribe. En su descenso, dibuja formas caprichosas en la piedra, excava pozas de todos los tamaños y forma cascadas y juegos de agua. Exuberante en su flora y generoso en su fauna, el turista no puede dejar de conocer este rincón único y admirable de la naturaleza.
Su nombre, Siete Altares, proviene derivado de siete pozas tranquilas y de aguas limpias que conforman este lugar.
Realmente hay más pozas pero siete se distinguen por su tamaño y belleza.
Es un área protegida que cuenta con riqueza natural variada entre flora y fauna propia de la región.
Es posible encontrar cangrejos, mariposas, peces y vida silvestre exótica en el lugar. La caza está severamente prohibida y perseguida, aún es posible tener suerte y contemplar estos ejemplares en su hábitat natural.
Llegar no significa problema pues un recorrido de unos cuantos minutos en lancha desde Livingston son suficientes.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com