Administracion El fin del trabajo 07 Abr, 2004 - 10:41:00
Todo fin de siglo, por ese solo hecho, ha traÃdo ciertas inquietudes, producto de una sensación de inseguridad respecto al futuro.
El pasaje hacia el Siglo XXI nos plantea una nueva inquietud: "El fin del Trabajo", como define Jeremy Rifkin en su libro al reemplazo del trabajo realizado por el hombre, por maquinas.
Si bien este proceso no es nuevo ya que a partir de fines del Siglo XVIII, la Revolución Industrial bajo situaciones parecidas, nunca antes como en estos tiempos, la tecnologÃa ha ocupado un papel tan destacado en cuanto a la posibilidad cierta de eliminar o reinventar tareas y ocupaciones. Nunca antes en la historia se eliminan más tareas que las que se inventan, nunca antes este fenómeno afecto a la misma generación.
Ahora bien, ¿Cuál es el efecto que puede producir en este el desarrollo del humano y sus organizaciones económicas y sociales?
Hasta hoy el sistema capitalista cimento sus bases en el concepto de productividad, o sea, la utilización eficiente de los recursos con el fin de obtener bienes y servicios en cantidades superiores a la que se consumen para producirlos.
Con el avance tecnológico esa productividad se ha multiplicado en forma espectacular, desplazándose las fronteras de producción hasta limites que todavÃa no hemos encontrado.
Este cambio se ha producido en tan poco tiempo, afecto fuertemente a una misma generación. Si consideramos a una generación como "el periodo de tiempo o lapso que separa a padres e hijo" en los últimos 25 o 30 años una persona que se formo o capacito para un modo de trabajo determinado se encuentra con que su formación no alcanza o no encaja en nuevo parámetros productivos, signo de la Revolución Tecnológica.
Comienzan a surgir las expresiones tales como reciclaje, reconversión, recalificación o reingenierÃa, que describen la necesidad de volver a ingresar a un ciclo, a una calificación o convertirse en otra cosa desde el punto de vista laboral. El sistema educativo, tanto formal e informal, no se actualizo lo suficientemente rápido para acompañar el cambio tecnológico.
Si bien es cierto que la adquisición de nuevas capacidades no lograra la solución integral del problema del próximo siglo: La falta de trabajo tal y como se conoció en el Siglo XX, en el futuro deberá definirse claramente en que consistirán las nuevas forma de trabajo y como serán las nuevas organizaciones socioeconómicas.
Es evidente que en este nuevo contexto la capacidad laboral sigue siendo una condición necesaria, no suficiente, para probablemente encarar este próximo siglo en las mejores condiciones respecto a las oportunidades que se presentaran.
Otra consecuencia seria la revalorización de un "Tercer Sector": El constituido, por ejemplo, por el voluntariado y asociaciones sin fines de lucro. Este sector se diferencia del ligado al mercado (regido por las reglas de la productividad) y del sector publico (ineficiente a la hora de asignar recursos escasos).
En muchos paÃses el "Tercer Sector" esta en constante crecimiento en cuanto a sus posibilidades de ocupación laboral.
Hoy frente al problemático tema de la desocupación nos remitimos a culpar al gobierno de turno, o al anterior, o a los extranjeros que trabajan por muy poco dinero y sin ningún tipo de cobertura y a la globalización. Sin interpretar, quizás, el nuevo orden mundial que esta siendo diseñado y que esta pasando frente a nuestras narices y no somos capaces de detenernos a observar que esta ocurriendo, dado la cantidad de tareas que tenemos que atender, hijos, hogar, trabajo, el auto, la moto y otras actividades sociales.
Toda cambio conlleva a una reacción que genera anticuerpos, un cierto rechazo porque desconocemos lo que puede pasar. El hombre por naturaleza le teme a lo que desconoce.
Nos toca vivir en una sociedad donde la tecnologÃa de punta es cosa de todos los dÃas y que van reemplazando al hombre.
Plantea la forma brusca que el software (programas para computadoras) reemplaza a varios obreros de cuello azul en una fabrica y como los obreros de cuello rosa (mujeres) continúan ocupando puestos de trabajo que por siglo fueron exclusiva tarea de los hombres y de una manera clara explica de cómo los trabajadores de silicio (maquinas, fax, computadoras y personal altamente capacitado) se van a ir transformando en una elite del conocimiento donde el capital seguirá siendo importante para la organización social pero los que configuran esa organización social serán los jóvenes del conocimiento.
Mientras que la revolución industrial estaba fundamentalmente preocupada por el aumento de la producción, la importancia de la revolución de la información esta orientada a ampliar el tiempo libre, dándonos la posibilidad de determinar nuestro propio futuro.
Junto con la Ofimática (Oficina Automática) y la BiotecnologÃa, la Multimedia, las Fabricas Inteligentes y la Inteligencia Artificial serán los verdaderos responsables de que las desocupacion sea un problema para nuestro mundo globalizado.
Por otro lado estas mismas empresas se desprenden de sus empleados remplazándolos por tecnologÃa. Esto llega al punto de que los trabajos de los obreros de cuello azul para mediados del siglo XXI dejaran de existir.
Pero la solución se halla en un sector que los polÃticos y los economistas y la comunidad han restado su verdadera importancia el "Tercer Sector".
Ello radica en que la gran cantidad de desempleados es arrojado a la marginación, como producto de esto, los Ãndices de delincuencia están en aumento por lo tanto es necesario una solución al problema.
Pero, si continua existiendo cierta injusticia social y las polÃticas económicas siguen ejerciendo cohesión al pueblo, es menester cualquier adelanto tecnológico o solución al problema.
El Tercer Sector
Este sector año tras año se ve incrementado en numero de miembros, en sus ingresos anuales y la cantidad de organizaciones que van surgiendo.
En el siglo próximo los sectores publico y privado van a jugar un papel todavÃa más ilimitado en la vida del ser humano. El vacÃo de poder será ocupado tanto por una creciente subcultura al margen de la ley como por una mayor participación de tercer sector. Esto no implica que ninguno de los sectores va a desaparecer, solo que su relación con la organización social y con las personas probablemente va a cambiar. En el imaginario social la acción de los sectores publico y privado se convertirá en una "acción virtual".
Hoy los gobiernos tienen dos posibilidades frente a la gran cantidad de desempleados en el sector de mercado: financiar polÃticas de protección y crear un numero mayor de prisiones para encarcelar a un creciente numero de criminales, que nacerán producto de la falta de empleo o bien financiar con presupuestos formas alternativas en el sector de voluntariado.
El gobierno jugará, con toda probabilidad, un papel muy distinto en la emergente era de las tecnologÃas, menos ligado a los intereses económicos y comerciales y en la lÃnea de la economÃa social. Mediante la creación de una nueva unión entre el gobierno y el tercer sector, cuya finalidad sea la de reconstruir la economÃa social, se podrá ayudar a restaurar el sentimiento cÃvico en cualquier sociedad. Proporcionar alimento a los pobres, garantizar unos servicios sanitarios básicos, educar a los jóvenes, construir casas asequibles y preservar el medio ambiente encabeza la lista de prioridades urgentes para los próximos años. Todas estas áreas han sido mal atendidas o ignoradas por las fuerzas de mercado. En la actualidad, con una economÃa formal cada vez mas apartada de la vida social de la nación y con el gobierno abandonando su tradicional papel de proveedor de ultimo recurso, solo queda conseguir un esfuerzo concertado encabezado por el sector de voluntarios y adecuadamente apoyado por el sector publico que permita garantizar los servicios sociales básicos y reiniciar el proceso de revitalización de la economÃa social de cada paÃs.
Pero lo preocupante es que ocurrirá con el empleo en el siglo que entra dado que las tasas de desempleo en el mundo son muy alarmantes. Por un lado se busca dar una y otra explicación: la reingenierÃa, la automatización de los procesos de producción y la globalización, son algunas de las razones, esta ultima es la mas usada. Pero usando un poco la razón si la tan ansiada aldea global, no respeta fronteras, ni estados, ni gobiernos y genera una suerte de cohesión social, inequidad económica e injusticia social, no se puede concebir una globalización de este estilo, no se debe permitir, entonces, la globalización.
Mucha tinta se ha gastado sobre estos temas, pero siempre el mal parado es el trabajador. La solución más próxima esta en el llamado tercer sector.
El de las O.N.Gs., fuerzas vivas, etc. Y carece de todo análisis una posible solución sin la intervención del estado, el establishment, la comunidad civil y el tercer sector.
Las generaciones del 60,70 y 80 que son las que más se vieron influenciada en sus vidas por la era del posfordismo y el modo de producción "just in time", en el cual no se requerÃa un grado especial de conocimiento.
¿Estaremos en el 2000 desesperados por un empleo o habremos encontrado el sistema en donde reduciremos nuestro horario de trabajo y dedicaremos el tiempo restante a tareas intelectuales, fÃsicas o simplemente al ocio?.