24 Feb, 2010 - 14:08:37
Timoteo se contaminó, pero logró curarse a tiempo Tenia muy buena actitud al llegar, pero poco a poco se fue contaminado del ambiente laboral.
Era una empresa grande con varias sucursales por toda la región y muchos años en el mercado de su sector.
Las personas estaban con cierta comodidad, producto de sus años de trabajo, se sentían seguras y confiadas.
En esa época entró una crisis económica que no tenia precedentes en el país, ya que no era producto de problemas internos como era costumbre, susedía cada vez que cambiaba de poderes políticos la republica.
Timoteo siempre estaba pendiente de su responsabilidad, era atento y muy trabajador, hacía su trabajo rápidamente, bien hecho y sin errores, era el “Empleado ideal” sin embargo la actitud de sus compañeros lo empezó contaminar.
No seas tonto, -le decían- no hagas las cosas tan rápido te llenaran de trabajo, -el contestaba-, ¡no importa! para eso me pagan, además así se pasa mas rápido el tiempo, yo me siento útil y gustoso de colaborar.
Otros compañeros le decían, eso no te corresponde hacer, si lo haces, después te darán más trabajo, -el contestaba lo mismo-. para eso me pagan.
Así pasó el tiempo y poco a poco se dejó influenciar por la mala actitud de sus compañeros, empezó a comportase igual que ellos y se convirtió en otro más.
La empresa se vio forzada a recortar personal y tomar medidas de emergencia para sobrevivir a la recesión económica.
En el departamento que trabajaba Timoteo despidieron a 4 de los 10 colaboradores, empezando por las personas más conflictivas y perezosas.
Timoteo se salvó de milagro de ser despedido. Ese día al llegar a su casa y recapacitó, que su actitud había cambiado al dejarse influenciar por sus compañeros, a los que habíar corrido.
El día siguiente volvió a ser el de siempre, trabajando con alegría, siendo servicial muy productivo.
Al año siguiente la crisis financiera terminó, a Timoteo lo promovieron a jefe de su oficina.
Desde estonces Timoteo desarrolló un programa para fomentar la buena actitud en su oficina, siendo ejemplo de toda la corporación por la productividad, el amor y lealtad a la empresa, que le proporciona una vida digna a él y su familia.
Reflexión: La buena actitud es más importante que el conocimiento, a una persona se le puede capacitar en el trabajo, pero difícilmente se le puede cambiar el tipo de actitud que tiene, ya que es parte de su personalidad.
Fuente: ideasejecutivas.com
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