La transformación de un individuo que durante muchos años ha vivido en la miseria es completamente posible, pero se debe tener claro que no es un cambio inmediato.
Este cambio lleva tiempo y requiere paciencia, perseverancia, instrucción, y sobre todo muchos deseos de convertirse en alguien grande y especial en la vida.
El inicio de la transformación requiere pleno conocimiento de lo que significa vivir una vida llena de miseria; es importante comprender que cuando se habla de miseria no precisamente se habla de miseria económica, mas bien se habla se miseria integral.
La miseria integral significa llevar una vida llena de dificultades en varios ámbitos de la vida tales como: espiritualmente, físicamente, económicamente, y familiarmente.
El vivir una vida llena de valores de miseria como lo son el orgullo, altivez, soberbia, arrogancia, odio, resentimiento, lleva al ser humano a vivir consecuencias llenas de dolor en las áreas espirituales, y familiares.
Valores de miseria como negligencia, envidia, y miedo lleva al ser humano a vivir consecuencias económicamente.
Vale la pena mencionar que los valores de miseria tales como el enojo, el resentimiento, el odio, la amargura, la envidia, y la falta de perdón, no solamente afecta las áreas de importancia para el desarrollo de la grandeza en la vida sino también afecta fuertemente la salud física, ya que cuando el individuo acarrea con todos estos valores; su mente y su corazón se sobre-ocupan al grado que el cerebro constantemente segrega bio químicos nerviosos envenenados por las cantidades exageradas de ácidos intoxicados corriendo por la sangre.
Son millones de personas que viven afectados en su salud física, económica, familiar, y espiritual por acarrear con valores de miseria.
Para abandonar la vida de miseria es crucial hacer un análisis acerca de nuestra línea generacional es decir cuales hábitos, han sido implantados por nuestros antepasados y ahora afectan nuestra vida.
Por ejemplo:
• Mis padres nunca me enseñaron a ser diligente, ellos siempre decían que los que van a ser alguien en la vida, lo van a lograr con o sin apoyo.
• Mi madre siempre vivió quejándose de las condiciones de vida, pero nunca hizo un cambio.
• En mi familia siempre existieron las rivalidades familiares y muchos miembros murieron sin haber arreglado nada.
• Cuando yo era niño tenia muchos sueños, pero nadie los alimentó, y siempre me decían que no era posible hacer realidad mis sueños.
• Cuando era niño mis padres abusaron verbal y físicamente de mi persona.
• Ahora que soy adulto me cuesta pedir perdón cuando ofendo y perdonar cuando me ofenden.
• Cuando era niño me gustaba estudiar pero no tuve la oportunidad de convertirme en profesional.
• Creo que me case muy joven.
• Tiendo a empezar proyectos pero me doy por vencido muy rápido y no les doy seguimiento.
• Casi siempre pospongo mis planes, para realizarlos mas adelante.
• Mi padre continuamente golpeaba a mi madre.
• Constantemente siento miedo de la vida.
• Me enojo con facilidad.
• Mi padre decía que las mujeres no sirven para nada.
• Mis padres me enseñaron que el que no trabaja se muere de hambre.
• Mis padres nunca arriesgaron con nada y con nadie.
• Cuando no obtengo los resultados que deseo, ya no busco nuevas alternativas para volver a empezar.
• Me molesta que los demás prosperen.
• Siento celos de mis amigos, y familiares.
• Mis padres comían demasiado rápido.
• Mi madre padeció muchas enfermedades.
• Mi padre constantemente decía que las mujeres no deben estudiar.
• Mis padres siempre decían “No sueñes con grandes cosas”.
• Cuando era joven mis amigos decían “Se realista en la vida”
• Alguien me dijo “Los ricos van al infierno” los pobres van al cielo.
• Alguien decía: “Mas vale lo viejo conocido que lo nuevo por conocer”.
• Mis padres decían “No seas ambicioso”
• Para hacer negocios se requiere mucho dinero y conocimiento.
• En la escuela mis maestros decían “si no sacas buenas notas nunca ganaras dinero”
• Los maestros me enseñaron que para ser responsable hay que trabajar.
• Cuando era niño, mis amigos me ponían muchos sobrenombres.
• Nunca conocí a mi padre.
• Mis padres siempre decían: “Los ricos nacen porque están contados”
• Mi padre me aconsejo “Nunca des dinero a las iglesias, porque los pastores son vividores del dinero de los demás”
• El consejo que recibí cuando era joven fue: “siempre agradece el trabajo porque tienes que trabajar toda tu vida”
En fin, podríamos enumerar una gran lista de expresiones que solamente siembran valores de miseria en la vida, lo cierto es que todas estas lecciones de nuestros antepasados a muchos nos tienen viviendo en la mas grande y estructurada miseria creyendo que así son las cosas porque así me lo enseñaron.
La buena noticia es que cuando el individuo sabe que muchas cosas no son de la manera que las ha conocido, aunque no sepa cual es la forma correcta de hacer las cosas, pero la verdad es que en el camino Dios el hacedor majestuosamente le mostrará la forma correcta de hacer las cosas a través de personas.
El arduo trabajo es que para llegar a experimentar la grandeza y vivir el propósito divino en nuestra vida tenemos que esforzarnos diligentemente todos los días en cambiar todos nuestros patrones de pensamiento con los que fuimos formados en nuestra infancia.
Es importante tener claro que este cambio se va a dar solamente si el individuo esta listo y deseoso de lograr ser otra persona.
Todo aquel que desea ser transformado de la miseria a la grandeza tiene que aferrarse al cambio de patrones de pensamiento, conducta, y carácter sin importar que tal doloroso sea el proceso.
¿Qué es lo que debemos hacer para transformar nuestra vida de la miseria a la grandeza?
Lo primero es comprender que nuestra identidad no está basada en lo que nuestros padres, amigos, o personas en la vida nos han enseñado, sino mas bien nuestra identidad está solidamente estructurada en lo que Dios dice que soy, y en el propósito para el cual Dios me dio la vida.
Cuando se desea la grandeza en la vida tiene que empezar en algún punto de su vida a practicar los valores de grandeza en su diario vivir, juntamente con los que le rodean.
Axel Pineda es conferencista internacional sobre temas de Liderazgo, Familia, y Economía.
Es autor del libro “Deje de vivir sus Pesadillas y empiece a vivir sus sueños” usted puede contactarlo por medio de su correo electronico:
Pimi2000@hotmail.com
Fuente: Axel Pineda