28 Ene, 2009 - 10:49:20
"Seré pobre pero honrado"… mal, mal, mal.
No hay ninguna virtud en la pobreza. Se puede ser rico y honrado. Millonario y generoso.
Exitoso y compasivo. De hecho mucha gente lo es y lógicamente también puedes serlo tú.
Con el fin de justificar nuestra falta de prosperidad y sentirnos menos incómodos con el hecho de que nuestra vida no se parece a lo que deseamos hemos ido por ahí repitiendo frases como ésta una y otra vez de las maneras más variopintas que podamos imaginar.
Inconscientemente tenemos que pensar que los ricos tienen alguna falencia notoria e incompatible con nuestros valores que los hace disconformes y mezquinos, de esta manera nos sentimos menos infelices con nuestra precaria situación.
Tendemos a pensar que a los ricos algo les falla, porque si supiéramos a ciencia cierta que además de dinero, ellos tienen felicidad, salud, bondad, altruismo, libertad, ¡sería mucho, mucho más de lo que podríamos soportar!
Claro que hay ricos infelices, de la misma manera que hay pobres infelices. Pero la prosperidad y la riqueza no son sinónimos de infelicidad, avaricia o cualquier otra característica negativa que te puedas imaginar.
Cada vez que haces una afirmación como ésta te programas a ti mismo para seguir indefinidamente en el engranaje de la escasez. Tú eres realmente lo que íntimamente crees ser, es por eso que cuando dices "no tendré dinero pero X" no haces otra cosa que llamar a tu puerta a la falta de dinero.
Si te alcanza con ser honrado está bien, nadie te dice que tengas que aspirar a más, pero si no te sientes satisfecho con tu noble honradez entonces es hora de que te comiences a programar para la prosperidad.
No vas a ser infeliz si logras tener dinero. Puedes ser feliz y rico con toda seguridad y también generoso, compasivo, libre y todo lo que quieras.
Una cosa más: ser pobre no te asegura tu llegada a las puertas del cielo. De hecho nuestras religiones nos han hecho un daño enorme cuando nos enseñan que la felicidad completa se encuentra en el más allá, después de la muerte, ¡por favor! ¿Nos toman el pelo? Nos quieren robar nuestro legítimo derecho a querer ser felices y ricos en esta vida prometiéndonos el reino de los cielos en tanto nos mantengamos pobres y mártires. Sin palabras.
¿Quieres ser rico? ¡Adelante! Nada te detiene. Y te digo una cosa más:
Cuando alcanzas un nivel de prosperidad alto y lo haces por tus propios medios te darás cuenta cómo se afina tu vena generosa. No hay posibilidades de que sea de otra manera.
Te has rodeado a ti mismo de una conciencia de prosperidad que te hará más sensible con las necesidades de los demás, podrás donar dinero a la caridad, patrocinar eventos deportivos, ¡adoptar un niño si eso te hace feliz!
Visto lo visto mi pregunta es: ¿Cómo podemos ayudar más y ser más útiles a nuestra sociedad, siendo pobres o teniendo dinero?
Ya sabes para la próxima. Si disfrutas tu pobreza, tu falta de recursos y tu fracaso sólo tienes que alabarlos cada vez que tengas la oportunidad y seguirte diciendo con convicción "seré pobre pero honrado".
Eliana EL
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Este artículo corresponde al tercer punto del libro digital "Ocho conductas que te acercarán al éxito y a la prosperidad" el cual se entrega gratuitamente con la suscripción al boletín quincenal de CreaTuRealidad: www.creaturealidad.com/registro.html
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Fuente: David Avila
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