• 71 pequeñas empresas hoteleras logran ahorros anuales por electricidad no-facturada de US$180 mil.
La creación de esquemas de incentivos para promover las inversiones rentables que permitan sustituir equipo eléctrico obsoleto se puede convertir en una de las mejores estrategias para reducir el consumo de energía.
Para el Director de la Fundación Red de Energía (BUN-CA), José María Blanco, el tema de la eficiencia y el uso de la energía eléctrica reviste especial importancia para las economías de Centroamérica debido a la importación y uso de los combustibles fósiles importados para la operación de plantas energéticas.

La Fundación BUN-CA desarrolla sus acciones en varios sectores como el apoyo gubernamental a las políticas públicas e incentivos al uso eficiente de la electricidad particularmente en los sectores industrial y comercial.
Además, apoya el desarrollo de los pequeños proyectos de generación eléctrica como las pequeñas centrales hidroeléctricas buscando eliminar las barreras existentes para que estas inversiones promuevan el desarrollo local, movilicen el interés de la banca comercial y contribuyan a reducir el calentamiento global.
“Existen dos formas para lograr el ahorro en el consumo de electricidad las cuales deben ejecutarse en forma complementaria. Por un lado las inversiones rentables para sustituir equipos eléctricos obsoletos y de alto consumo de energía eléctrica por equipos más eficientes; por ejemplo.
Las bombillas incandescentes por lámparas fluorescentes compactas y; por otro, la aplicación de buenas prácticas por parte del recurso humano; es decir, un cambio cultural en la forma en que la gente usa la energía en hogares, empresas y oficinas”, recomendó el Director de BUN-CA.
Ejemplo de ahorro
Durante los últimos cinco años esta Organización No Gubernamental (ONG) ha llevado a cabo el Programa de Eficiencia Energética en el Sector Turismo (PEEST) de El Salvador, Costa Rica y Nicaragua.
En esos tres países 71 pequeñas empresas hoteleras han registrado impactos económicos significativos, logrando ahorros anuales por electricidad no-facturada en el orden de 1,171 MWh.
Es decir, unos US$180 mil que se dejan de pagar a las empresas distribuidoras de electricidad cada año gracias a una inversión inicial de unos US$250 mil. Esto representa también unas 245 toneladas de CO2 que se dejan de emitir a la atmósfera.
“Un programa de eficiencia energética redunda directamente en una disminución del consumo de electricidad y mejora la imagen corporativa con una visión de sostenibilidad.
Ya que se contabilizan las toneladas de dióxido de carbono que una empresa –en este caso un hotel- deja de emitir a la atmósfera gracias al ahorro energético, lo cual contribuye sensiblemente a la certificación de sostenibilidad ambiental en los servicios hoteleros”, precisó Blanco.
Los proyectos desarrollados por BUN-CA se ejecutan junto con socios estratégicos en el nivel nacional con los que se firman acuerdos de cooperación para crear sinergias, desarrollar capacidades y magnificar resultados.
Entre los sectores con que se trabaja están las universidades en procura de ir formando nuevos profesionales más conscientes del ahorro de energía y la energía renovable, las agrupaciones gremiales privadas de la industria y comercio, importadores y distribuidores de equipo, la banca comercial, los fondos privados de inversión y; desde luego, se mantiene una estrecha coordinación con las autoridades del sector energético en todo Centroamérica.
Acerca de BUN-CA
La Fundación Red de Energía (BUN-CA) es una Organización No Gubernamental (ONG) con sede en San José Costa Rica y con operaciones en Centro América, la cual define su agenda de trabajo en respuesta a las necesidades energéticas de la región centroamericana con un enfoque integrado para fomentar el aprovechamiento eficiente de los recursos naturales para generar energía sostenible y promover la eficiencia energética.
Publicado por: Axel Natareno
Fuente: bun-ca.org