En la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala eran calles provistas de árboles. Existieron solo tres y servían para paseos y sana diversión. La principal de ellas parece haber sido la Alameda del Calvario que se forma al prolongarse la Calle de los Pasos. Debe su existencia al alcalde de la ciudad, Capitán José de Aguilar y Rebollado que ordenó hacer los trabajos en 1679.
El historiador Fuentes y Guzmán describe la alameda y lo que acontecía en ella: “Cinco son las maravillosas y deleitables salidas que contiguas a los muros de esta ciudad, dan sobrado, honesto desenfado a los frecuentes paseos de lúcidos y numerosos concursos; y como la más bella, dilatada y alegre se frecuenta en copioso paseo la fresca, verde y recreable de la alameda que desde los Remedios da principio con las vegetables frescas pompas de sus umbrosas, verdes calles, de la apuntada Alameda a terminar en el magnífico templo del Calvario. Aquí con los más festivos, numerosos concursos, paseo de los coches, gente de a caballo en número crecido y decente, y infinito gentío de a pie de entrambos sexos, en variedad de gala y colores lucida”.
La segunda alameda importante de Santiago de los Caballeros de Guatemala, fue la de Santa Lucía. Se iniciaba en la Capilla de Santa Lucía, hacia el norte, formando el límite Oeste de la ciudad. Hacia el Este se encontraba la Alameda de Santa Rosa, un punto de reunión de la aristocracia.
Estas alamedas formaban un marco de árboles y fresco verdor para la ciudad planificada por el arquitecto Juan Bautista Antonelli.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com