Antiguamente los valles de ¨tituc¨, ¨tuticopot¨ y ¨Cayur¨ fueron importantes centros ceremoniales de la cultura ChortÃ, al igual que los de ¨caparjᨠy ¨tanshá¨, que hoy pertenecen a la jurisdicción de Jocotán. En 1,860 abril o mayo, los Padres Capuchinos, que evangelizaban el oriente del paÃs, donaron a los habitantes del Valle de Olopa una Imagen de la Divina Pastora y promovieron la construcción de una iglesia, la cual se hizo provisionalmente de paja, recomendando que lo más pronto posible, se hiciece una más digna de la imagen. La presencia de la imagen de La Divina Pastora en el valle de Olopa, en el decurso de los años, produjo aumento rápido de la población desarrollo urbano, acrecentamiento de la actividad económica y el Valle empezó a conocerse en la región como Valle de MarÃa; todo lo anterior hizo nacer en sus habitantes, indÃgenas en su mayorÃa, la idea de crear un nuevo municipio. Hacia 1,870 marzo, según el Corregidor de Chiquimula don Juan Bautista Peralta, Olopa era un pueblo indÃgena, con una iglesia pajiza, y con la conveniencia de que un padre resida en el lugar.
La idea de crear el municipio de Olopa surgió por la conveniencia de no tener que viajar hasta Jocotán, si se tenÃa una propia administración civil y espiritual; además, se tendrÃa un mercado más cercano; por ello la primera gestión se hizo el 30 de noviembre de 1,869, por el señor Matilde RamÃrez, Alcalde Auxiliar, y otros 22 vecinos notables del poblado de MarÃa. Dicha solicitud fue presentada al Corregidor departamental don Juan Bautista Peralta. El 22 de abril de 1,870, se emite el Acuerdo de la creación del municipio del Pueblo de MarÃa, pero fue hasta el 25 de noviembre de ese mismo año que don Juan Bautista Peralta se constituyó en este lugar para dar cumplimiento al acuerdo de creación de su municipalidad.