Muchos adultos, que son los llamados a vigilar a sus hijos, también se han vuelto adictos.
Por: Maby López
Las numerosas horas que las personas dedican a los videojuegos pueden desencadenar en adicción o enfermedades como tendinitis, obesidad, aislamiento y en el caso de los niños, bajo rendimiento escolar.
El doctor Maynor Herrera, presidente de la Asociación de Reuma, explica que las nuevas formas de la tecnología tienen como fin reforzar estructuras de nuestro cuerpo, como las manos y los ojos, en movimientos repetitivos y constantes.
“A ello se han asociado enfermedades relacionadas con el fenómeno de microtrauma, es decir, aquellas que van causando paulatinamente pequeñas inflamaciones en músculos y tendones”, afirmó el médico.
La tendinitis, por ejemplo, va provocando inflamación en algunos grupos de tendones, especialmente en las manos y muñecas y en algunas articulaciones, como los dedos, por el movimiento de los controles en los videojuegos.
El galeno advierte de que cuando el uso de estas consolas es constante, los malestares se pueden volver crónicos y ocasionar lesiones en los nervios como el síndrome del túnel del carpo, que es una compresión del nervio mediano de la muñeca.
Aunque no se ha comprobado que pueda ocasionar daños severos al sistema óptico, la constante estimulación por los destellos, los cambios de luz y la intensidad de los colores en las pantallas provocan en algunas personas irritación ocular y cierto desacomodo en los músculos.
Falta de atención
Se ha demostrado que las prolongadas horas en las consolas de videojuegos están asociadas a la falta de atención de los niños y jóvenes.
En ese sentido, de acuerdo con expertos, esa población va perdiendo el interés por actividades normales como ir a la escuela, salir al campo a hacer deporte o jugar con los amigos. Los adictos se van creando un mundo virtual para huir de la realidad.
Es allí cuando empiezan los cambios de conducta, como aislarse de la sociedad. Los niños bajan su rendimiento escolar y les parece más interesante jugar frente a la pantalla que realizar otra actividad.
Las anteriores afecciones no pueden considerarse graves, por lo que, dependiendo del malestar, en el caso de una tendinitis se puede administrar un antiinflamatorio y, si no es suficiente, se inyectan algunos medicamentos locales en la articulación o los tendones. Se recomienda consultar a un médico.
En el caso de la irritación de los ojos, bastará con ubicar un bloqueador de rayos a la pantalla de videojuegos o lubricar adecuadamente la córnea.
Si se tiene la sospecha de que la adicción es por falta de déficit de atención, corresponderá consultar a un especialista en psicología para recibir terapia o administrar medicamentos que ayuden a normalizar el estado de la persona.
Nintendo Wii, el de más demanda
Ernesto Kameros, de la tienda de videojuegos Aries, señala que las últimas generaciones de consolas que están en el mercado son el Nintendo Wii, el más recomendado para los niños, y el Play Station 3, cotizado por los adolescentes y los adultos.
Kameros afirma que lo novedoso del Wii es que ahora cuenta con accesorios que, además de que les permiten a los niños que se diviertan, facilitan que puedan ejercitarse. Opina que el tiempo que un menor debe estar jugando en una pantalla tiene que ser controlado por sus padres.
Esta diversión suele tener un elevado precio, pues una consola y los juegos pueden costar de Q3,000 en adelante.
Fuente: dca.gob.gt