09 Jun, 2011 - 10:06:59
Es restaurante, escuela de cocina y despensa de comercio justo. De las iniciales salió el nombre Café RED. Y es también una red de exmigrantes que con su trabajo une Nueva York con Quetzaltenango.
El ambiente es diferente desde la entrada, cuando se divisa en la decoración un mural artístico muy fresco que invita a reflexionar sobre el origen del lugar. Al ojear el menú se ve que la comida tiene un toque internacional, pero con ingredientes locales.
Y sorprenderá por la relación entre los meseros, el chef y el personal administrativo del café. Es obvia la camaradería y la relación horizontal entre los empleados, algo poco común en este tipo de negocios.
¿Qué hace diferente este lugar?
Esperamos a que el chef del restaurante tenga un momento libre y nos explique. Willy Barreno, con pantalones todosanteros y delantal blanco, sale de la cocina a preguntar a los comensales cómo les pareció la cena.
Luego nos da unos minutos y nos cuenta que es co fundador de Desgua (Desarrollo Sostenible para Guatemala), una asociación que se soñó en Estados Unidos y hoy apoya el trabajo de este singular restaurante.
La historia de Barreno es parecida y distinta a la de cientos de guatemaltecos que migran a Estados Unidos. Doce años estuvo en diferentes ciudades trabajando como chef.
En 2006 sufrió un colapso nervioso necesitaba regresar a sus raíces y recuperar su identidad. Antes de irse participó en dos documentales, Documigrante y La voz de la montaña, y realizó una gira para promover la memoria histórica hablando de la de la migración. Así conoció a su socia actual, Karen del Águila, otra guatemalteca que migró de niña a Estados Unidos.
La RED que se expande
Barreno regresó a Guatemala con US$600 que había ahorrado.
Se dio cuenta de que a ese ritmo nunca podría superarse.
La amistad con Karen y con otros trabajadores autoexiliados lo empujó a fundar una red binacional con hijos de migrantes en Estados Unidos y grupos de jóvenes deportados.
Entre sus filas cuentan con tres tipos de ex: exrefugiados, excombatientes y exmigrantes.
Las remesas que juntan entre todos se utilizan para apoyar proyectos de autosostenibilidad como el Café RED.
Alvino Vásquez, otro de los socios, de 29 años, es cocinero y estuvo de mojarra cinco años. En 2008 conoció a Willy, cuando lideraba una red de migrantes de los pueblos indígenas.
Hoy se siente contento de haber incorporado al menú del restaurante su famosa pasta primavera.
Cocinada con pollos orgánicos criados por una cooperativa del municipio de Cajolá, contribuyen al círculo del comercio justo, pilar fundamental de este proyecto que busca la autosostenibilidad a corto plazo.
Por ello el Café RED también es escuela de cocina y cuenta con una tienda que promueve el trabajo y los productos de cooperativas y asociaciones.
El menú fue escogido democráticamente y está basado en productos de la región con enfoque similar.
Por ejemplo, el café que se consume en el restaurante es de Santa Mita La Unión, una comunidad de caficultores que cultiva todo orgánicamente.
Las verduras que utilizan en la cocina vienen de cuatro municipios de Quetzaltenango y uno de Totonicapán, y son compradas a 44 pequeños productores. Para los 15 socios de este café, trabajar horizontalmente contribuye a crear un tipo de economía alternativa.
Objetivos de café RED
Entre los objetivos de Café RED está apoyar la memoria histórica, la sostenibilidad y la posibilidad de construir un sueño chapín.
En la búsqueda de la autosostenibilidad comparten el local con otros dos proyectos interesantes: Botica Cultural y Ciudad de la Imaginación.
Publicado por: Oscar Estrada
Fuente: dca.gob.gt
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