Dicen que cuando se daban los eclipses de luna, la gente se tomaba el trabajo de sonar ollas, sartenes, latas y otros objetos ruidosa, con el fin de que se alejara y ya no se dieran tales eclipses.
La luna siempre provocaba eclipses, a veces parecía que solo por molestar a la gente, pero las personas del pueblo no se cansaban de sonar los objetos para que se quitara del sol.
Dicen que una vez se produjo otro eclipse de sol y la gente, como de costumbre, empezó a sonar ollas, sartenes y trastos, pero la luna no hizo caso y en lugar de hacerse a un lado, se fue directamente con el sol a darle queja.
Bueno empezó a decirle al sol estas gentes son muy desobedientes.
No agradecen para nada la luz que les doy de noche el sol, luego de escuchar todo esto ya estaba para responder a la luna, cuando de pronto, la planta de la hierva espinosa respondió a la luna de esta manera: no sea mentirosa, porque la gente de la tierra es muy obediente como no te va a respetar y como no van a agradecerte la luz que les brinda de noche?
Si lo haces conmigo si soy espinosa y me besa cuando me encuentra en el campo como es que te quejas así?.
Fuente: enlacequiche.org.gt