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El cuadro del payaso

La leyenda urbana del cuadro del payaso nace en la Guatemala de principios de 1980, y narra la historia de una familia que pierde uno a uno a todos sus miembros. Sus muertes están ligadas al misterioso cuadro de un payaso.

             

El cuadro del payaso

Esta es la trágica historia de la acaudalada familia Muñoz, oriunda de Quetzaltenango, compuesta por el padre, don Amilcar Muñoz; la madre, Josefina de Muñoz; y sus tres hijos: Alberto, de 15 años; Francisco, de 11 años; y Marcela, de 4.

Leyenda del Cuadro del Payaso

Don Amilcar Muñoz era médico de profesión y amigo del Ministro de Salud de Guatemala en ese entonces. Por varios años había trabajado en el hospital de Quetzaltenango, hasta que en enero de 1980 es llamado a trasladarse a la capital para ocupar un puesto importante en el Ministerio.

Todos están muy contentos con esta oportunidad. Todos, excepto Alberto, el hijo mayor, ya que tendrá que dejar a su novia y amigos en Xela.

Al llegar a la ciudad de Guatemala, la familia es llevada a la casa que les ha preparado el Sr. Ministro. Se trata de una casa muy grande y hermosa, frente a la iglesia Yurrita en la zona 4 capitalina. La familia está entusiasmada, los mas pequeños entran corriendo a la casa para explorarla, los padres entran abrazados sintiendo que el futuro les depara cosas muy buenas, mientras que Alberto aún no está convencido del cambio por lo que entra de último con un sentimiento de frustración.

Los niños corretean por toda la casa, y ya han escogido los que serán sus cuartos en el segundo piso, mientras que los esposos Muñoz inspeccionan la cocina, el comedor y la sala antes de subir al cuarto principal para ver el que será su nuevo nidito de amor.

La casa está amueblada, pero no ha sido habitada en varios años, por lo que unas polvorientas mantas blancas de hospital cubren los muebles, cuadros y linea blanca. Tras el recorrido inicial y dejar sus maletas en los que serán sus cuartos, la familia se reúne en la sala familiar y decide dar inicio al siguiente paso: descubrir todo el amueblado.

Inician pues por quitar las mantas de la sala familiar. Aparece un hermoso y cómodo sofá de 3 piezas, una bella mesita de centro, unas convenientes mesas auxiliares, un mueble con una vieja TV, un cuadro de un hermoso paisaje de Antigua, otro cuadro extraño en el que se aprecia un circo, y un espeluznante cuadro de un payaso.

Retrato de payaso malvado
No sé ustedes, pero yo no podría dormir con un cuadro como este en mi cuarto

El cuadro del payaso causa escalofríos a toda la familia, posee una mirada penetrante, una sonrisa maquiavélica y un puño cerrado. Todos quieren tirar el cuadro a la basura, excepto Alberto, que ve la oportunidad de fastidiar a sus padres por haberlo obligado a mudarse a la ciudad de Guatemala.

Sus padres le dan permiso de quedarse con el cuadro, pero le piden que lo cuelgue en su cuarto, para no tener que verlo. Esto calma un poco el ánimo de Alberto, que los empieza a molestar por miedosos y toda la familia termina bromeando. Caída la noche, todos están exhaustos por el largo viaje y la ardua tarea de limpiar la casa. Entre risas y risas pasan una cena alegrísima e inolvidable. El futuro ahora si parece muy alentador para todos, incluso para Alberto.

La mañana siguiente inicia muy distinta. Don Amilcar se levanta temprano, pero decide no despertar a Josefina ni a los niños porque es sábado y sabe que se cansaron mucho el día anterior. Poco a poco los niños se van despertando, primero es Marcela, luego Alberto y por último Francisco. Son las 10h00 y deciden hacer un rico desayuno familiar. Sirven la mesa y mandan a Marcela a despertar a su mamá. Marcela regresa un par de minutos después y les dice a todos que su mami no despierta, por lo que don Amilcar sube. Pero lo único que baja es un intenso grito de dolor, don Amilcar grita desesperadamente intentando reanimar a su esposa pero no lo consigue. Josefina, su compañera de vida de casi 20 años yace inerte en la cama.

Los niños lloran y abrazan a su madre fallecida, mientras que Alberto corre y se encierra en su habitación donde maldice al mundo por la perdida de su madre. Lógicamente en ese momento de dolor no se percata que el cuadro del payaso ha cambiado, y ahora su puño ya no está cerrado, sino que ha subido un dedo.

Cuadro de payaso apuntando con dedo
Qué harías si se te aparece este payaso mientras caminas solo por la noche en el parque?

Unos días después del velorio, Francisco se enferma de una extraña enfermedad respiratoria. Su padre en su calidad de médico intenta ayudarlo, pero los síntomas lo confunden por lo que decide llevarlo al hospital donde le realizan todo tipo de examenes, pero todo es en vano. La condición del pequeño Francisco se deteriora rapidamente y fallece dos días después.

Don Amilcar llama por teléfono a la casa para anunciar la triste noticia a su hijo mayor, indicandole que regresará más tarde. El pobre Alberto no puede creer lo que sucede con su familia y corre a su cuarto para lamentar la perdida de su hermano. No se percata que el monstruoso payaso ahora levanta 2 dedos. Se tira en su cama y llora hasta quedarse dormido, olvidando que dejó a la pequeña Marcela sola en la tina.

Horas después, el teléfono lo despierta. Lo primero que mira es el cuadro del payaso, que ahora tiene 3 dedos levantados. Le parece extraño pero no recuerda como era realmente la pintura originalmente, así que no le presta mucha atención y corre a contestar el teléfono. Es su padre, que llama desde el hospital para ver como siguen sus hijos. Alberto recuerda entonces que la primera vez que llamó su padre estaba bañanado a Marcela en la tina, por lo que va a revisarla. Al entrar al baño, encuentra el cuerpecito de Marcela flotando boca abajo en la tina.

La hermanita de Alberto está fria y no respira. Corre de vuelta al teléfono y le dice a su padre lo que ha ocurrido. Don Amilcar sale del hospital y se dirige a su casa a toda velocidad para intentar salvar a su pequeña hija. A pocos metros, en el redondel frente a su casa, pierde el control y se estrella contra el paredón.

Otro cuadro de payaso
Los payasos malvados están de moda

Alberto escucha el fuerte impacto y corre del baño a su cuarto, que tiene un gran ventanal que da justo a la calle frente al redondel. Ahí ve el carro de su padre destrozado. La puerta del conductor se cae y el cuerpo de su padre se desliza ya sin vida al asfalto.

Horrorizado, Alberto grita mientras se lleva las manos a la cabeza y se voltea con la esperanza que todo se trate de un error. Frente a él, el cuadro del payaso cobra vida. Y esta vez, Alberto se convierte en el único testigo al observar cómo el payaso levanta un cuarto dedo y con una leve risa casi inaudible dice "solo falta 1".

La locura se apodera del adolescente que huye de casa hacia la Iglesia Yurrita que queda casi en frente. Ahí se hinca en una banca mientras resa y resa. En la calle escucha sirenas y un murmullo de la muchedumbre que se ha juntado para ver lo que sucede. Alberto finalmente sale de la iglesia y camina lentamente hacia su casa, con la mirada perdida. Todo su cuerpo tiembla. Repite la misma frase una y otra vez: "solo faltas tú maldito payaso".

Cuando llega a su casa, la policía tiene rodeado el lugar e intentan detenerlo, pero Alberto rompe el cerco policial con una fuerza sobrehumana y corre a su cuarto. Tres policías lo persiguen. Alberto logra alcanzar el cuadro del payaso y trata de quemarlo, pero es aprehendido por la policía, que piensa que pudo haber estado involucrado en el asesinato de la familia.

Un grupo de médicos evalúa a Alberto, y determina que está loco, por lo que es llevado a un manicomio cerca del preventivo de la zona 18. Nadie cree en su historia y tres días después amanece colgado en su celda. Alberto se ha suicidado. El cuadro del payaso ahora levanta los 5 dedos.

Payaso con cinco dedos arriba
Un horrible payaso que lleva contando hasta 5...

Lo más preocupante de la historia es que no termina ahí. Los tíos de Alberto, don Esteban y doña Celia, llegan a la capital desde Quetzaltenango para recoger los bienes de la familia, que han sido empaquetados por personal del Ministerio de Salud por órdenes del Sr. Ministro.

Al regresar a Xela, desempaquetan todo y encuentran el cuadro del payaso, que tiene los 5 dedos levantados. Recuerdan la ridícula historia de Alberto y que debiera tener únicamente 4 dedos levantados. La familia entra en pánico e intenta quemar el cuadro, pero el fuego no le hace daño alguno. Intentan romperlo, pero el lienzo no se rasga. Deciden finalmente sacarlo a la calle para que la maldición no caiga en su hogar.

Pocas horas después, alguien toca a la puerta. Don Esteban abre, y frente a él una persona de edad avanzada, ropa religiosa y acento salvadoreño pregunta si el cuadro está en venta. Don Esteban le dice que no está en venta, pero que es libre de llevarselo si lo desea. El cura le agradece y se retira. Don Esteban mira aliviado como el cura se aleja con el cuadro maldito, en el que el payaso ahora tiene la mano nuevamente empuñada, como si la cuenta se hubiera reiniciado.

Semanas después, el 24 de marzo de 1980, las noticias anuncian el asesinato del Arzobispo Oscar Romero en San Salvador a manos de la guerrilla salvadoreña. Don Esteban reconoce el rostro y le dice a su esposa Celia que ése es el cura al que le había regalado el cuadro.

Arzobispo Oscar Romero
El arzobispo Oscar Romero, asesinado en San Salvador el 24 de marzo de 1980.
El rastro del cuadro se pierde con su fallecimiento.


La historia del misterioso cuadro del payaso se propaga entonces en Guatemala y El Salvador para convertise en leyenda urbana que trasciende las fronteras centroamericanas. A la fecha, no se sabe qué ocurrió con el cuadro del payaso. Algunos piensan que pudo haber sido robado por la guerrilla salvadoreña para algún fin siniestro. Otros piensan que fue enviado a El Vaticano tras la muerte del arzobispo para ser estudiado. Incluso hay quienes piensan que fue adquirido en una subasta por un millonario asiático.

Nosotros tan solo esperamos que el cuadro haya sido destruido o se encuentre encerrado en alguna bóveda de máxima seguridad de la Santa Sede para no causar más mal.

Por cierto, la casa de la zona 4 permaneció abandonada desde entonces y en años recientes fue demolida.

Guatemala, 30 Oct, 2014 - 08:36:08

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