06 Jul, 2009 - 09:11:02
Ahora las mujeres desarrollan actividades que en antaño estaban reservadas exclusivamente al sexo masculino.
El maquillaje, el aroma a rosa, la sensible y noble voz de una mujer, casi siempre forman parte del entorno de toda empresa.
Allá por el año 1997, Ana María Rabanales y Gabriel Pérez, transitaban a bordo de un picop vendiendo piezas para vehículos, cuando nació el sueño de poner una venta de repuestos y servicio de mecánica. “Empecé a formarme junto a mis cuatro hijos en el oficio de mi esposo, que a siete años de fallecido le seguimos agradeciendo”, comenta Ana María.
Entre grasa, aceite, tierra, polvo y piezas de carro, sobresalen el rostro y las manos de las féminas empuñando las herramientas que le dan vida a un motor o extraen sus piezas en buen estado para trasladarlas a otro.
Entre bromas y sonrisas ponen sabor y color a tan noble oficio.
Hoy en día, la mujer se ve en la necesidad de desempeñar trabajos que eran propiedad absoluta del varón, demostrando talento y capacidad, tal el caso de Jesica Dalila y Ana Gabriela Pérez Rabanales, quienes junto a su tía Sonia Rabanales Velásquez, su prima Suleyma Rabanales Valiente, sus cuñadas Heidy Montoya, Claudia González y Joseline Gómez Solís, amiga de la familia, forman el grupo de chicas mecánicas en repuestos Hermanos Pérez.
Fuente: dca.gob.gt
©
deguate