Por: Yessica Reyes
Siempre en verano, sin excepción, alguien se quema con el sol. O son mis amigas fanáticas del bronceado o los niños que apenas aguantan el bloqueador. Para que esto no te pase a ti ni a tus hijos, toma nota de los siguientes consejos para un correcto uso del filtro solar.
Muchas veces el problema no está en el producto. Es más bien el usuario el que no sigue las indicaciones o utiliza en forma equivocada el bloqueador y termina quedando rojo como jaiba. Situación particularmente complicada si se trata de niños pequeños.
Si no te diste cuenta, acabas de leer el primer error común. Para un amplio sector de médicos dermatólogos, el uso de términos como bloqueador, pantalla o bronceador son incorrectos. Según ellos, se debe hablar de filtro o protector solar, que son los que contienen sustancias que actúan absorbiendo, reflejando o difractando la energía que viene en forma de luz, para así evitar que se produzca daño en el ADN de las células de la piel.
Estos especialistas dicen que para el buen uso de un filtro se deben seguir algunas pautas que les resumo aquí:
1. Escoge un protector de amplio espectro, es decir, que filtre tanto los rayos ultravioleta A (UVA) como los rayos ultravioleta B (UVB).
2. Para los niños, tienes que elegir un protector solar indicado para ellos. Pero antes debes hacerles una prueba de alergia, aplicando un poco de producto en sus muñecas. Si observas que se le irritan los ojos o la piel, cambia de marca.
3. Usa protectores solares en TODOS los niños mayores de 6 meses, independientemente del tipo o color de su piel.
4. Las guaguas menores de 6 meses, no deben exponerse nunca al sol. Su piel es demasiado delicada para ello.
5. Aplica los protectores solares en todas las partes de la piel expuestas al sol, incluso en los bordes de las orejas, los labios, la nuca y los empeines.
6. La loción debe ser aplicada 30 minutos antes de la exposición al sol. Así le das tiempo para que haga efecto.
7. Utiliza un protector solar a prueba de agua o resistente al agua, para que no se salga cuando se metan al mar o a la piscina.
8. Recuerda que el uso de un protector solar con un SPF (factor de protección solar) entre 20 y 30 entrega una buena protección contra las quemaduras solares.
9. Enséñale a tus hijos adolescentes, sobre todo a las mujeres, a evitar las cabinas de bronceado y los solárium ya que también tienen efectos nocivos para su piel.
Lo más importante es el hábito. No solo debes usar el protector en la playa o en la piscina. Siempre lleva uno en tu cartera, tanto para ti como para tus niños. Hasta andar caminando en la calle bajo la luz del sol implica riesgos para tu piel y la delicada piel de tus pequeños.
Publicado por: Yessica Reyes/deguate.com
Fuente: omo.cl