Por: Yessica Reyes
La empatía es la capacidad de entender y reconocer los pensamientos y emociones ajenas y de ponerse en el lugar de los demás y compartir sus sentimientos, dando pie a la calidez emocional, el compromiso, el afecto y la sensibilidad.
¿Cómo se desarrolla la empatía?
La empatía se da en todas las personas en mayor o menor grado. No se trata de un don especial con el que nacemos, sino de una cualidad que podemos desarrollar y potenciar. La capacidad para la empatía empieza a desarrollarse en la infancia.
Según la opinión del psiquiatra norteamericano Daniel Stern, el desarrollo de la empatía depende de si los padres consiguen sintonizar con las emociones del niño. Las reacciones de los padres frente a las manifestaciones emocionales del niño, tanto si son demasiado débiles como si son demasiado intensas, desencadenan en éste confusión y aflicción:
· Sin emociones como, por ejemplo, la necesidad de caricias se ignoran de forma permanente, el niño, poco a poco, deja de manifestarlas: porque no tiene ningún sentido hacerlo.
· Pero es igual de incorrecto que los padres exageren el 'cuidado' emocional del niño -por ejemplo, reclamándole 'un besito más', cuando el niño ya hace rato que muestra interés por otras cosas. A la corta o a la larga, esto hace que el niño relacione los mimos con vivencias desagradables y deje de manifestar su necesidad de ternura.
¿Cómo desarrollar la empatía?
Hay personas que por diversas razones tienen mucha capacidad empática y sin embargo otras, poseen enormes dificultades para entenderse con la gente y ponerse en su lugar. En cualquier caso, conviene saber que las habilidades empáticas se pueden potenciar y desarrollar:
En cuanto a las actitudes que se deben tener para desarrollar la empatía destacan:
- Escuchar con la mente abierta y sin prejuicios; prestar atención y mostrar interés por lo que nos están contando, ya que no es suficiente con saber lo que el otro siente, sino que tenemos que demostrárselo; no interrumpir mientras nos están hablando y evitar convertirnos en un experto que se dedica a dar consejos en lugar de intentar sentir lo que el otro siente.
- Habilidad de descubrir, reconocer y recompensar las cualidades y logros de los demás. Esto va a contribuir, no solamente a fomentar sus capacidades, sino que descubrirán también, nuestra preocupación e interés por ellos.
Publicado por: Yessica Reyes/deguate.com
Fuente: paramujeres.com