Trucos que la pueden ayudar Para instaurar nuevos y duraderos hábitos en nuestra gastronomía, es conveniente ayudarse con todo lo que esté a tu alcance.
Come siempre sentada a la mesa, esto no te permitirá picoteos al vuelo, que nunca se contabilizan.
Saborea lentamente los tres primeros bocados y reposa el tenedor entre uno y otro.
Involúcrate en alguna actividad apasionante que te distraiga y te mantenga ilusionada.
Nunca te sirvas segundas porciones.
Come en platos más pequeños, a los que les cabe menos y se ven más llenos.
Mastica exageradamente cada bocado.
Adorna tus nuevos platillos y menús. Así los harás más atractivos. Comer con inteligencia no quiere decir aburrirse de los platillos.
Quita el exceso de grasa a las carnes, jamones y pollo antes de guisarlos; esto te ahorrará calorías.
Si eres invitada, aprende a comer de todo pero poquito. Así no serás descortés, y tampoco aumentarás centímetros a tus caderas.
Cuando bebas alcohol, bebe muy lentamente y pásate con una copa toda la noche.
Bebe muchísima agua o té digestivo entre comidas. Esto te da una sensación de estómago lleno y te ayuda a eliminar toxinas
Fuente: http://www.soloellas.com, mujer.com