23 Nov, 2007 - 14:25:00La filosofía de vida Feng Shui da una gran importancia al suelo de los hogares. Lo relaciona con los cimientos de la vida y, por lo tanto, debe ser firme y sólido si no queremos sufrir altibajos que puedan condicionarnos negativamente.

Este es un principio que siempre debemos tener presente a la hora de personalizar la decoración de los espacios interiores.
No todos los elementos que situemos bajo nuestros pies serán válidos. Para proteger nuestra vivienda de energías negativas y conseguir que la paz y la armonía reinen en todos los rincones, la sabiduría oriental te recomienda que cubras el pavimento de casa con alfombras o felpudos.
Para que nada consiga hacerte caer
Si quieres mantenerte siempre firme y erguida para no caer cuando los baches de la vida se interpongan en tu camino hacia la felicidad, extiende ante ti estas fabulosas telas y descubrirás cómo una renovada fuente de energía se instala en casa para frenar los golpes y evitar que tanto tú como los miembros de tu familia os hagáis ningún daño.
Pisa sobre seguro
Pero no todas las alfombras tienen los mismos efectos positivos. Para asegurarte una protección eficaz, deberás tener en cuenta ciertas pautas como las siguientes.
En primer lugar, tus alfombras o felpudos deben estar perfectamente combinados con la forma y los elementos que se encuentran en cada una de las estancias. Es importante que la habitación en la que decidas colocar este objeto decorativo forme un todo global. Procura que cada objeto ocupe un lugar determinado y asegúrate que nada rompa esta armónica unión.
No es nada conveniente que coloques alfombras redondas u ovaladas, ya que no se corresponden con la forma natural del suelo, que es, en la mayoría de los casos, rectangular. Recuerda que las bases de cada una de las estancias deben estar firmemente en consonancia con el resto de las mismas. Para conseguirlo, lo mejor será que te decantes por diseños cuadrados o rectangulares.
Procura no comprar alfombras que contengan motivos abstractos muy exagerados y complicados de interpretar, porque pueden llegar a producir una gran confusión de energías. Sin embargo, aquellas que presentan detalles exquisitos y elaborados, como es el caso de las alfombras persas, no se encuentran dentro de esta categoría.
Por último, no cuelgues alfombras en la pared. Un objeto como éste, que normalmente asociamos con el suelo, puede generar muy malas vibraciones si lo ubicamos donde no le corresponde. Ten mucho cuidado.
Fuente: mujer.com
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