La mesa, es el centro de reunión perfecto para cualquier ocasión o evento. Lo mismo podemos celebrar un almuerzo o cena que un desayuno de trabajo. Aunque la mesa tiene sus reglas, aplicarlas no tiene ningún tipo de complicación, ya que se rige por unos principios muy básicos y sencillos.
El Mantel Es el vestido principal de la mesa. Es muy recomendable utilizar un bajo-mantel o muletón, que sirve para evitar que el mantel resbale, proteger la mesa de comidas calientes, evitar humedades por el derrame de lÃquidos, proteger la mesa de golpes... El muletón o bajo-mantel nunca deber ser mayor que el mantel, para que no sobresalga. Tampoco debe ser muy grueso, para que no haga el efecto de estar debajo de una "colchoneta".
Debe cubrir la mesa, pero sin colgar, aproximadamente, un tercio de la distancia que haya desde la mesa hasta el suelo. Por supuesto, tampoco deberá quedar corto. Si el mantel es calado es obligatorio poner un muletón para evitar que se vea la mesa.
La Vajilla Aunque existe diversidad de materiales, las más habituales son de porcelana y de loza. Igual nos ocurre con los diseños y los tamaños. Las modas y los fabricantes han dado lugar a una libertad (dentro de unos lÃmites) en cuanto a tamaños y diseños. Lo mejor será algún diseño clásico, válido para cualquier ocasión.
Debe contener, al menos: platos hondos, platos llanos y platos de postre. Las vajillas más completas pueden llegar a tener un número de piezas elevado, aunque muchas de ellas no se suelen utilizar nada más que en contadas ocasiones.
Algunos elementos que inicialmente no componen la vajilla, son los bajo-platos o platos de presentación, cada vez más utilizados y muy elegantes. Se colocan como elemento decorativo, y como base de la vajilla tradicional. Cuando coloque los platos en la mesa recuerde que nunca se colocan dos platos iguales juntos (dos llanos o dos hondos juntos, por ejemplo). Tampoco se coloca directamente sobre el mantel (o bajo-plato) un plato hondo.
En nuestra cuberterÃa deberÃamos contar, al menos, con: cucharas, tenedores, cuchillos y cucharillas de postre; algún cucharón y cacillo para servir. Si queremos tener algo más sofisticado, serÃa bueno contar con: cubiertos para pescado, cucharillas para helado o sorbete, cuchara salsera (para acompañar a la salsera) y alguna otra pieza. Si su grado de sofisticación es muy alto, puede completar su cuberterÃa con los más diversos "artilugios" que harán las delicias del más "snob", pero seguramente no, la de algunos de sus invitados.
El cuchillo se coloca a la derecha del plato, con el filo hacia adentro. La cuchara se coloca a la derecha del cuchillo con la concavidad hacia arriba; Y el tenedor se coloca a la izquierda del plato, con las puntas hacia arriba. La utilización es muy sencilla: se empieza utilizando los cubiertos más alejados del plato (de fuera hacia adentro). Los cubiertos de postre se colocan en la parte superior del plato , y en otras ocasiones solo se ponen en el momento de servir los postres. Los cubiertos se colocan a 3 ó 4 cm. de distancia a cada lado del plato. Cambie los cubiertos, siempre que le sea posible, para cada plato.
La CristalerÃa Si desea poner una mesa elegante opte por diseños sencillos y de cristal transparente. Debemos evitar formas complicadas o diseños demasiado vanguardistas que nos hagan dudar cuál es la copa de agua o la de vino.
Las piezas básicas son: copas de agua, copas de vino y copas de champán. Al igual que en la cuberterÃa, la variedad de piezas es casi ilimitada. Cada bebida tiene su copa, en la mayorÃa de los casos: copa de Brandy, copa de cóctel, vaso de Jerez, vaso de whisky, jarra de cerveza, etc. Todas las piezas pueden encontrarse en la más amplia variedad de diseños, formas y colores.
Fuente: Estilisimo