Decorar el cuarto de una niña, suele ser un verdadero desafío, ya que va a depender de su personalidad y sus gustos, y sobre todo de su edad. Pero no deja de ser un ambiente al que más allá de ciertos detalles de la dueña, tiene que ser delicado, dulce y cálido.
Los tonos pasteles, como rosas, lilas, lavandas, son los preferidos de las niñas, contrastando con cojines en fucsias, violetas, sobre bases de color blanco. Para resaltar la luminosidad del ambiente. Si lo que vamos a realizar es la decoración del cuarto de una niña, se sugiere elegir mobiliarios de color claro, lacados en blanco, tanto para el cabecero de la cama, como para las mesas de noche, enmarcando en ese tono, aberturas y marcos de cuadros y espejos, que no faltarán el cuarto de una pequeña.
Las ventanas pueden vestirse con un estilo romántico, con géneros claros de textura suaves que permitan el correcto paso de la luz, haciendo juego con alfombras, y la ropa de cama. Lo importante en un ambiente como este, es no perder la esencia y jugar con los efectos visuales que se pueden conseguir mediante el contraste de colores fuertes sobre bases mucho más claras.
Fuente: saluddiaria.com/ Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com