La rosa es una de las plantas más queridas y deseadas por todos los aficionados a la jardinería. La gran variedad de especies y de híbridos que se han ido generando abre las puertas a todos los amantes de esta planta, que no tienen porque tener un espacio especialmente amplio para ella.
Las flores de la rosa en miniatura (Rosae chinensis minima) tienen unas dimensiones aproximadas de 3 centímetros de diámetro y el colorido es tan amplio como el de sus hermanas mayores. En general, esta variedad florece mediada la primavera y es muy resistente.
Otro aspecto que convierte a esta especie en una gran opción es que cualquier amante de las rosas la puede cultivar en un tiesto sin la necesidad de poseer un jardín o una gran terraza.
Esto no significa que sea una planta de interior, todo lo contrario, las rosas en miniatura deben estar en el exterior, porque de no ser así morirían rápidamente por la sequedad del ambiente. Pero lo que sí es apropiado es introducirla en el interior durante la floración y luego, cuando esta termine, devolverla a su ubicación original.
Con estos conocimientos los aficionados a las rosas que no disponen de jardín ya no tienen excusas para tener una réplica, la rosa en miniatura.
Fuente: Averlo Mujer Voraz, mujer.com