Por: Yessica Reyes
Cuando hablamos de vida en familia nos ponemos a pensar en tantos factores que intervienen en este tema, es indíspensable mencionar que la mujer es el principal motor de ella.
Hoy en día existen diversos tipos de familias, pero esto no implíca que nuestros proyectos o la rutina se haga parecida a la de otras familias, cada mujer sabe como realizar su mejor proyecto en la familia, ya que ella es la encargada de movilizar todos los sentimientos y emociones.
Por todas estas razones es necesario que cada una reconozca su papel y tome en cuenta lo siguiente:
1. No olvides que las funciones y roles en la vida familiar han cambiado, y por tanto, ya no se habla de hogares rígidos, donde el hombre ostentaba el poder y el control. Contrariamente, hoy es cada vez mayor el número de familias democráticas, flexibles, donde ambos cónyuges y gradualmente los hijos, comparten roles y funciones.
2. La acomodación a la vida familiar, en esta etapa inicial muy probable que a cada uno le cueste adaptarse a la vida en común. Es necesaria la tolerancia, el buen humor para sentar las bases de una relación saludable.
Ser comprensible no es sinónimo de renuncia a tu personalidad, a tus expectativas. Ten presente que debes conversar con tu pareja, hacer acuerdos. No hablemos de sacrificios y de resignación.
3. Las expresiones de afecto no deben faltar, a veces al paso de los años, algunos matrimonios dejan de mostrarse afectuosos, como si la magia hubiese llegado su fin; mucho más si se convierten en padres. Evita distanciarte de tu cónyuge, propicien señales y formas de encuentro afectivo. La vida sexual no debe dejar de ser plena.
La pareja tiene que encontrar sus espacios de privacidad. De no ser así, el hielo en la vida conyugal crece y las emociones externas pueden acosar tu vida familiar.
4. Estar dispuesta a enfrentar los cambios en la vida familiar, ello empieza cuando se hacen padres, luego vivenciaran y acompañaran a los hijos probablemente hasta su vida adulta. A ello, sumamos las preocupaciones generadas por la vida laboral, y la interrelación externa.
Planifica con él el tiempo y las actividades propias de la vida en familia, evitando tensiones que restan ánimo, y buen humor para asumirlas y claro, en equipo.
5. Refuerza la práctica de valores en el hogar, tanto con tu pareja y los hijos, procuren y especialmente Tu moviliza, pon tu cuota d esfuerzo para generar y mantener un ambiente de confianza plena, de respeto mutuo, de tolerancia y de apoyo entre todos.
Muchas veces la falta de organización, de distribuir roles, de negociar entre todos ocasiona conflictos. Todavía ocurre que el esposo y/o los hijos varones se resisten a que la organización y dinámica de vida familiar dependen de lo que haga o no la madre o las hijas.
6. Fomenta conjuntamente con tu pareja el esfuerzo, la autonomía, la colaboración de cada uno de los miembros de la familia, especialmente de tus hijos, sean estos niños, púberes o adolescentes, todos deben contribuir en casa, asimismo es importante que les enseñen a tomar decisiones.
Si vives con tus padres o suegros trata de hacerlos sentir bien, toma en cuenta sus opiniones definitivamente son muy valiosas y acepta su participación en las actividades que ellos deseen.
Publicado por: Yessica Reyes/deguate.com