Con la incorporación de la mujer al mundo laboral, el papel que los
abuelos desempeñan en algunas familias es de suma importancia. Las
grandes ausencias de los padres debido al intenso ritmo de trabajo o
al cumplimiento del número de horas laborales, en muchos casos, no
puede ser cubierto totalmente por una niñera o una guardería.
Los padres encuentran en los abuelos la mejor solución para el
cuidado de sus hijos. Además, con los abuelos los nietos crecen en un
entorno familiar rodeados de cariño, lo que aporta grandes beneficios
a los pequeños que se sienten protegidos y queridos por sus abuelos.
Aunque ellos sean la mejor alternativa para el cuidado de los
pequeños, es fundamental saber distinguir si están en condiciones de
hacerse cargo de los nietos o, si por el contrario, son muy mayores y
no están capacitados para ello.
En este último caso, pueden contribuir prestando pequeñas ayudas
como: recoger a su nieto de la guardería o del colegio, llevarlo a
pasear al parque, darle de comer o estar pendiente de ellos cuando
echan la siesta. Son tareas que no les agotan y que, sin embargo, son
de una tremenda ayuda para los padres.
Los abuelos sienten una gran satisfacción cuando comparten el cuidado
de sus nietos, además se sienten útiles y activos. Esta colaboración
repercute positivamente tanto en ellos como en el niño. Es una
experiencia muy enriquecedora para ambos.
La ayuda de los abuelos es muy valiosa. Por diversas circunstancias,
en ocasiones, son ellos los que se encargan totalmente del cuidado de
sus nietos y, en otras ocasiones, tienen que limitarse a lo que sus
posibilidades físicas les permitan. En ambos casos, contar con su
colaboración ofrece enormes ventajas para toda la familia.
En el caso de abuelos jóvenes que se encuentran perfectamente de
salud, pueden resolvernos problemas de muy diversa índole como:
compartir el cuidado de los hijos, contribuir con su educación y
evitar un gasto económico muy importante al ejercer ellos de canguros
o de niñeras. Gasto que muchas familias no podrían soportar.
Es muy importante, establecer acuerdos entre los padres y los abuelos
con respecto a los temas relacionados con las normas y la educación
del pequeño. Ninguna de las partes debe desautorizar a la otra
delante del niño ni dar órdenes de cómo debe ser educado el pequeño.
Deberán establecer límites y ponerse de acuerdo en todo lo referente
al pequeño.
Ante todo, esta ayuda por parte de los abuelos ha de ser totalmente
voluntaria, y debemos ser conscientes de si realmente esta
colaboración no va a suponer un esfuerzo muy grande para ellos.
Unos aspectos a tener muy en cuenta son la edad de los abuelos o su
estado de salud para evitar en todo momento, que el cuidado de los
nietos se convierta en una tarea pesada y difícil de cumplir.
Hemos de tener muy presente sus limitaciones y no abusar de ellos. De
lo contrario, podrían sentirse explotados y sufrir situaciones de
estrés y agotamiento físico.
Otro aspecto a tener en cuenta es la vida social de los abuelos. No
podemos permitir que renuncien a ella por necesidades nuestras. Ante
todo, debemos tener presente que son personas que tienen que vivir su
propia vida y, no convertirlos en esclavos de la nuestra.
Ellos ya vivieron una época en la que tuvieron que cuidarnos y no es
justo cargarles de nuevo con esa obligación en detrimento de su o sus aficiones y muchos menos en detrimento de su
salud.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com