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Como evitar que el perro ladre en exceso
30 Ene, 2010 - 22:26:03

Como evitar los ladridos del perro preocupa a muchas personas aunque lo importante es llegar a entender la causa para dar con la solución adecuada. Ante todo, nos hemos de fijar si nuestro perro ladra cuando nosotros estamos delante o cuando lo dejamos solo en casa, aunque también es posible que lo haga en ambas ocasiones.

En el caso del perro que ladra mirándonos a los ojos, esta conducta indica un enfrentamiento. Cuando los ladridos del perro son así suelen estar exigiendo algo (normalmente atención, pero también comida, juego, etc.), y además de malas maneras, porque ya ha pasado de pedir rascando con la patita o con gemidos a exigir ladrando.

Este comportamiento indica que nuestra mascota se ha acostumbrado a que hagamos lo que él quiere.   No tomes a broma esos ladridos, ya que son una de las primeras muestras de agresividad por parte de tu perro.

Cuando se cree con derecho a exigirte, seguramente no dejará que tú le exijas a él, y puede empezar a gruñirte e, incluso, llegar a morderte si le intentas bajar de la cama o el sofá, si lo regañas  por algo o si haces cualquier cosa que le disguste. Que mande él no es natural. Por supuesto, somos nosotros, como dueños, los que debemos decidir cuándo se le dan los paseos, comida, juego, etc.

Si decide él es que nos ha sometido. Un fallo frecuente en los dueños de perros dominantes es justificar esta actitud ("es que es tan lindo...", "no, si sólo lo hace cuando vamos a salir a la calle...", etc.). Pero hemos de tener en cuenta que no hay empates ni acuerdos posibles (o manda él o mandamos nosotros), y que un perro que consigue que hagamos lo que él quiere en una situación determinada, por lógica intentará la misma táctica en otras situaciones, convirtiéndose, a la larga, en un tirano cada vez más exigente.

En ocasiones los ladridos del perro dominante, mirando al dueño a los ojos, son para reñirle, para expresar su frustración porque el dueño ha hecho algo que le molesta (por ejemplo un ruido o correr por la casa). En esta ocasión no nos dice "haz esto" o "dame esto", sino "no hagas esto". Es otra variante más del querer mandar, que deberemos evitar a toda costa.

Fuente: enbuenasmanos.com / Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com


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