26 Ene, 2010 - 05:57:43
Es difícil decir adiós a nuestra mascota, cuando nuestro perro o gato lleva toda la vida en casa nos gustaría que no muriese nunca, pero es imposible. Cuando el veterinario nos aconseja decir adiós a nuestra mascota debemos entenderlo y aceptarlo.
Cuantas veces hemos oído: desde cachorro está con nosotros, cuando la trajeron cabía en la palma de la mano.
Este tema es de los más duros y se que para otros también, con este artículo no deseo hacer pensar a nadie que soy frío e inhumano, sólo quiero trasmitir lo que he podido ver y sentir, cada quien somos dueños de nuestras decisiones y modos de pensar.
El decirle adiós a nuestra mascota no es olvidarse de ella, es el dejarla vivir en nuestro corazón, sin sentir dolor al pensar en ella.
Por suerte muchas mascotas cuentan con el amor de sus dueños y familiares, las mascotas han sido parte de su vida y crecimiento por muchos años, ellas, han podido durante todo ese tiempo demostrar las 24 horas lo mejor de su corazón a cada uno de los integrantes de la familia y amigos cercanos a ellas.
En el caso de los perros su vida y desgaste es más rápido que el de nosotros sus dueños, un año de vida de los perros equivale a siete años de vida del humano, es decir, cuando cumpla su primer año de vida, será como si cumpliera siete años. El promedio de vida de ellos es de 10 a 15 años multiplicado por siete (que es su desgaste) seria de 70 a 105 años.
Cuando nuestra mascota llega a los 10 años de vida, será una mascota que entra a la vejez, sus cambios serán notorios, su cuerpo y salud empezaran a deteriorarse con los años. Hoy en día hay en el mercado, productos para las mascotas con años, los médicos veterinarios están cada día más capacitados para atender este tipo de mascotas, todo esto para alargar su vida y salud, haciéndoles más placentera su edad.
Pero hay casos en los que desgraciadamente esto ya no les ayuda, su vida diaria se hace más difícil para ellos y los familiares; el perro ya no come, se hace en su lugar y sin poder pararse, aquí es donde se tiene la decisión más difícil.
Llegamos a pensar que el Médico veterinario titulado, es frío, sin sentimientos, que no sabe los momentos que pasamos junta ella, que es parte de nuestra familia. Para los médicos esta respuesta es normal y lo entienden, para ellos no es nada, nada fácil el decir que deben tomar una decisión para con la mascota. Los veterinarios cuando dan esta difícil decisión a los familiares, es porque su meta es cuidar a los animales para que no sufran, darles todo su conocimiento y experiencia, para que tengan una buena calidad de vida, pero esto se acaba y los hace impotentes, cuando la salud de la mascota, esta gastada y no podrá seguir luchando.
Esta decisión aunque parezca fría es una decisión responsable y de amor a los animales, por parte del médico veterinario titulado. El no dar esta decisión por intereses económicos, no seria humano de su parte, ya que uno estaría dispuesto a gastar lo que se necesite para tener con vida a nuestra mascota y sin ser vida, por el sufrimiento que pasaría hasta que pudiera morir.
Muchos de nosotros al saber la decisión del veterinario, nos rehusamos a tomarla, esto es normal, es nuestro familiar, pero deberemos analizarla. Nuestro veterinario dará opciones de mantenimiento, pero serán solo eso.
Hay algunos casos de familiares de mascotas, que pasan por alto esta decisión del veterinario titulado, sintiendo después sentimientos de culpa, al ver morir con sufrimiento a su mascota.
Nuestro veterinario titulado, al darnos esta decisión nos explicará el porque es necesaria. Nuestra mascota no sufrirá en absoluto y podrá descansar totalmente de su sufrir.
Al tomar esta decisión, el proceso no es frío ni inhumano, todo lo contrario, es despedir amorosamente a nuestra mascota aliviándola de su sufrir.
Estar presente el o los familiares, tomarla en los brazos, acariciarla y darle palabras de amor, en el tiempo indicado, el veterinario titulado inyectara una solución para dormir, esto lo hace sin que la mascota se entere. Nuestra mascota empezara a dejar de sufrir en ese momento y sentirá un sueño agradable, al ver, sentir y oler a su familia, será el sueño, el dormir, más placentero. Nuestra mascota se ha dormido feliz, sin dolor, sin sufrir, ella solo sentirá dormirse junto a su querida familia.
Como podemos ver nuestra idea de esto era completamente otra (al menos la mía), el aliviar el sufrimiento de nuestra mascota cuando ya no se puede hacer más, es posible de una manera imperceptible para ella.
Es normal sentir dolor al perder una mascota, pero pensemos que ya no sufre más, que está dormida, que está en un lugar donde todos estos queridos amigos juegan, corren y platican de su familia y del amor que le dieron.
Si tenemos la necesidad de llorar, debemos hacerlo, el llorar nos ayudara como válvula de escape a la presión y sentimientos que tenemos en ese momento, regulando nuestro estado de ánimo. El hablar de ella con nuestros conocidos, amigos y familiares, nos ayudara recuperarnos y hacer más fácil nuestra vida diaria. Información recabada en enbuenasmanos.com
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com
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