18 Nov, 2009 - 19:18:54
Los bebés recién nacidos son lo más tierno, lo más delicado y lo más encantador que sus padres puedan haber visto en la vida, y es precisamente por eso mismo que les preocupa tanto la hora de asearlos correctamente, porque llegan los temores de que se resbalen, se lastimen, lloren o no les guste la hora de la limpieza.
Sin embargo, la hora del baño a esta edad puede ser una buena experiencia tanto para padres como para el bebé.
Antes de darle un baño a su bebé asegúrese de tener a mano todo lo que va a necesitar como la toalla, un jabón extra suave, un pañal limpio y la ropa que le va a poner después. Llene la pequeña bañera con agua tibia, que no pase de los 32 grados centígrados. Ya con esto listo sólo queda traer a su bebé con su ropa y desvestirlo en el mismo lugar del baño y si su bebé llora mucho durante el baño, puede intentar sumergirlo con su pañal puesto para que se sienta más seguro.
Sumerja a su bebé poco a poco, sosteniéndole la cabeza con una de sus manos y procure que el agua no lo alcance todo, pero cúbralo agua encima todo el tiempo para que no sienta frío. Utilice un jabón extra suave y en muy poca cantidad, porque puede resecar la piel de su bebé, pero no lo utilice en su rostro porque puede ser irritante, allí se recomienda limpiar con algodones mojados.
Después debe enjuagarlo suavemente con agua igual de tibia y terminar de limpiarlo con un paño húmedo. Cuando ya acabe ponga a su bebé en una bata de toalla y envuélvalo para que no sienta frío. Si la piel de su hijo aún se está despellejando por su nacimiento, puede aplicar una loción igualmente suave para hidratarla y no te debe preocuparse porque esa piel no está seca, sino muerta y se debe caer de todas maneras.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com
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