Nuestro pequeño bebé descubrirá poco a poco el mundo que lo rodea gracias a sus sentidos y los órganos sensoriales, por lo tanto sus ojos, sus oídos, el olfato, el gusto y el tacto además del sentido del equilibrio le permiten investigar todo aquello que lo rodea.
La vista, notarás que tu bebé pasa horas mirando sus manitas, al principio solo puede ver aquellos objetos situados a unos 20 centímetros, pero llegados los 3 meses podrás ver que puede seguir algunos objetos con su mirada y llegando al año su capacidad visual seguramente sea parecida a la de cualquier adulto.
El olfato, gracias a él reconoce a su mamá, y a toda la familia que lo rodea, estos olores le resultan muy tranquilizantes, y adoran aquellos juegos que tienen su propio olor, es por eso que adoran sus juguetes.
El tacto, es el encargado de enviar imágenes y registros al cerebro, ya que a través de las sensaciones enviadas mediante el tacto el cerebro proyecta imágenes completas, es por eso que reconocen cualquier objeto que ya han estado inspeccionando.
El gusto, sabemos que los bebés chupan todo y se lo llevan a su boca, tiene preferencia por los sabores dulces, sobre todo el de la leche materna, los sabores ácidos y amargos no son de su agrado, y llegados los cuatro meses suelen demostrar un marcado interés por aquellas cosas que saben saladas.
El oído, a los bebés les llaman poderosamente la atención aquellos juguetes que hacen ruido, su oído cuando nacen esta bien desarrollado y pueden reconocer la voz de sus padres, y pueden percibir los distintos tonos de vos con los que les hablamos.
Hasta alrededor de los 5 años, los sentidos más utilizados por los bebés para incrementar su desarrollo, son la vista y el oído, ya que los mantienen en pleno contacto con el mundo que los rodea.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com