París para la colección de hombre y ahora la capital británica para la propuesta femenina: la firma española Armand Basi desfiló hoy por primera vez en la Semana de la Moda de Londres, con una explosión de volumen y color que caracterizó su apuesta para la temporada primavera-verano 2008.
"Londres es imaginación y proyección internacional. Queríamos que Armand Basi no se asociara sólo a una firma para hombre, sino que tomara fuerza la colección de mujer y, para ello, no había mejor sitio que aquí", destacó hoy su director artístico, Lluís Juste de Nin, al terminar el desfile.
Para la primera colección que presenta en la recién inaugurada "London Fashion Week", Juste de Nin apostó por el original diseñador alemán Markus Lupfer, por ser "poco comercial y entender desde un principio que Armand Basi se proponía, sobre todo, distinguirse".
Y lo consiguió subiendo sobre la pasarela una colección imaginativa que gira en torno a las contradicciones, sobre todo en los materiales: lisos contra texturas, fuerza contra suavidad y lo natural versus lo manufacturado.
"Imaginé una mujer joven, divertida y urbana, con toque masculino que resaltara la feminidad". Así explicó Lupfer cuál fue su inspiración para la nueva colección, que definió como "una explosión de color", que parte de los grises con inyección de negro para jugar con sombras fluorescentes de naranja, verde y rosa.
Influenciado por tendencias tan diversas como los guerreros samurái, el expresionismo abstracto de Jackson Pollack o el minimalismo, Lupfer se arriesgó con la rafia franjada y coloreada, los plásticos con burbujas y las sedas fruncidas para vestir a una mujer urbana que se atreva con la última prenda clave: el pantalón Harén, caracterizado por ser amplio y cómodo.
Con una veintena de modelos, el diseñador alemán, pero afincado en Londres, parte de la textura de estos tejidos para combinarlos con sus opuestos, desde lisas sargas de algodón tejidas y cestas tejidas con papel hasta redes de seda estructurada.
Presentada en el céntrico Victoria House de Londres, la colección busca la exclusividad manual pero con tejidos sintéticos, mezcla los ángulos rectos con las ondas y el relieve, el diseño geométrico, las técnicas del modelo de corte japonés y las transparencias.
Se trata de una línea que enfrenta, cara a cara, lo masculino con lo femenino: destacan los detalles románticos en los fruncidos y las puntillas, que se oponen a las formas más estrictas de las siluetas masculinas.
"Queríamos celebrar los veinte años de Armand Basi con diversión, para crear una silueta femenina que desprendiera elegancia e informalidad al mismo tiempo", explicó Lupfer.
Para ello subió y destacó la cintura, vistió a las modelos con pantalones despegados del cuerpo pero también con vestidos mini, las llenó de flecos y, sobre todo, apostó por los complementos.
Desde grandes pulseras fluorescentes hasta tacones decorados con flecos, pasando por bolsos de rafia coloreada y estrechos cinturones de charol, los complementos contrastan con la suave gama de colores de algunos de los vestidos.
Afianzado ya en la cita parisiense de la moda con su colección para hombre, Armand Basi pretende que su paso por Londres no sea una excepción, sino una norma, para lograr que sus propuestas femeninas bajen de la pasarela londinense y vistan a la mujer urbana que existe por todo el mundo.
Fuente: mujer.com