Por: Yessica Reyes
Las chalinas y bufandas son un accesorio que pueden dar un toque muy chico a un atenuado. Existen largas, cortas, gruesas, delgadas, cada una de ellas puede darle un giro al look.
Recordemos que las bufandas no sólo son esas tiras de tela delgada, ya que también hay otros tipos como las pishminas, las cuales son hechas de telas ligeras para el verano, y que no son usadas como accesorios complementarios en atuendos deportivos hasta las chalinas de invierno.
Bufanda BLG, sólo para telas manejables, consiste en colocar la bufanda debajo de la barbilla y dar la vuelta hacia atrás cruzando los extremos hasta terminar con la tela.
Asimétrica: Coloca un extremo delante y el otro detrás.
Europeo: Muy sencillo, dobla la bufanda en dos, rodea tu cuello con el doblez hacia enfrente y los extremos insértalos en doblez que hiciste.
El Nudo de Corbate: Este es el típico nudo de invierno y puede cubrirnos perfectamente cada recoveco de cuello por donde se pueda filtrar el frío en invierno. Para hacerlo, trensa tu bufanda en dos secciones de igual largo, con la izquierda cogel el medio de la bufanda y con la izquierda las dos puntas, pasa todo por detrás de tu cuello e introduce por el espacio que se formó en la mitad de la bufanda las dos secciones libre de la misma.
Sobre Cuello: Solo debes usar este nudo cuando tu bufanda sea el típico pañuelo de verano. Amortigua el look usando nuevo estilo.
Publicado por: Yessica Reyes/deguate.com
Fuente: moda y cuidado personal