La sexualidad ha sido un aspecto vital que ha evolucionado junto al ser humano a lo largo de la historia.
La OMS destaca que la sexualidad es una parte integral de la vida humana.
El sexo ha sido un aspecto vital que ha evolucionado junto al ser humano quien lo ha naturalizado o demonizado en función de sus interés ideológicos, sociales o morales.
Su papel en la historia adquiere mayor protagonismo cuando el hombre deja la vida nómada y se asienta durante periodos largos de tiempo.
El sexo, un aspecto vital del ser humano, ha sido venerado y utilizado, principalmente con respecto a la reproducción, por las religiones y los gobiernos, quienes a lo largo de la historia han establecido una serie de pautas de comportamiento al respecto.
Hoy, en pleno siglo XXI, tras dos grandes acontecimientos como fue la comercialización en la década de los 60 de la píldora anticonceptiva y a finales del siglo XX del primer tratamiento oral efectivo contra la disfunción sexual masculina, hablar de sexo ya no es un tabú, como lo era hace décadas.
Fue en la época de los romanos cuando surgió la prostitución, uno de los debates sociales más controvertidos en relación al sexo, surgiendo también la educación sexual.
Tras etapas de una mayor represión, la sexualidad comenzó a verse con mayor naturalidad a partir del siglo XIX, aunque al día de hoy existen culturas y regiones que mantienen su oposición a determinadas prácticas sexuales.
En este contexto, la máxima responsable en materia sanitaria, la Organización Mundial de la Salud (OMS), va más allá y habla de Salud Sexual.
En esta línea se pronunció el urólogo del Hospital Universitario de Canarias (HUC), Pedro Gutiérrez, quien destacó que la sexualidad debe desarrollarse siempre en un contexto de respeto, seguridad y libertad, en el que nunca se deben aceptar prácticas abusivas ni violentas
El especialista, destaca cómo la sociedad ha evolucionado y hoy consulta a especialistas de problemas que hace algunos años era impensable consultar. En este caso destaca especialmente, la disfunción eréctil masculina, un trastorno con el que los hombres de más avanzada edad vivían resignados, pero de lo que hoy se habla abiertamente, asegura.
El especialista recuerda que la sexualidad en personas de 75 u 80 años es normal, aunque desmitificó que ésta no debe de relacionarse siempre con la penetración y con la posibilidad o no de erección del miembro masculino, tal y como se ha hecho históricamente, ya que defiende que "la sexualidad no se puede encorsetar".
Pero los problemas en la práctica sexual no surgen sólo en hombres, ya que en ocasiones detrás de una consulta por problemas de erección, pueden existir factores que afecten realmente a la mujer y que desemboquen en el hombre.
Por este motivo cada vez salen al mercado más tratamientos farmacológicos que tratan de dar solución a este tipo de trastornos que impiden a las personas desarrollar una vida totalmente plena, siempre en un contexto de libertad, respeto y salud, recuerdan.
Fuente: mujer.com