30 Abr, 2008 - 12:13:54
Por primera vez, unos antropólogos han medido las propiedades mecánicas de los alimentos consumidos por los orangutanes y chimpancés en estado salvaje, para comprobar las suposiciones sobre el vÃnculo entre la dieta y la dentadura de los primates.
Los resultados de su investigación confirman lo que los cientÃficos habÃan supuesto y proporcionan los primeros datos que establecen la correlación de las gruesas capas de esmalte de los orangutanes con una dieta de alimentos duros. Los resultados tienen implicaciones importantes en los estudios sobre la dieta de los primeros ancestros humanos, porque los antropólogos ya se habÃan percatado desde hace tiempo de la similitud entre la dentadura de los homÃnidos y la de los orangutanes, las cuales parecen haber evolucionado de manera independiente hacia dientes con una gruesa capa de esmalte y bien adaptados al consumo de alimentos duros.
El nuevo estudio establece una correlación entre las diferencias presentes en las dentaduras de los chimpancés y de los orangutanes, y las diferencias presentes en sus dietas.
Los orangutanes tienen una gruesa capa de esmalte en su dentadura y crestas a lo largo de las cuencas de sus molares, en comparación con los chimpancés, que tienen una capa de esmalte mucho más fina.
Los investigadores han especulado durante años sobre la función de esta morfologÃa divergente, pero nunca nadie habÃa medido las propiedades mecánicas de los alimentos que consumen estos animales cuando viven en libertad.
Trabajando sobre el terreno, la investigadora Erin Vogel y su colaborador Nathaniel J. Dominy, ambos de la Universidad de California en Santa Cruz, examinaron sistemáticamente los alimentos consumidos por los orangutanes y los chimpancés, teniendo en cuenta su dureza y su consistencia. Su análisis ha desvelado los rasgos distintivos que establecen la correlación con las diferencias morfológicas de las dentaduras de ambas especies.
El estudio se ha nutrido de los datos reunidos por Vogel durante el periodo de casi un año que ella pasó observando 21 orangutanes en Borneo, y de los datos reunidos por Dominy sobre chimpancés en Uganda. Vogel y Dominy utilizaron una nueva tecnologÃa de ingenierÃa estandarizada para estudiar las propiedades de los alimentos y obtuvieron datos técnicos que son plenamente comparables a través de continentes diferentes. Esto constituye un avance significativo con respecto a estudios anteriores sobre los alimentos consumidos por los monos.
Aunque los orangutanes y los chimpancés prefieren comer frutas maduras, buscan otras fuentes de sustento cuando la fruta no está disponible. Esos alimentos secundarios varÃan considerablemente y de maneras tales que podrÃan explicar por qué sus dentaduras evolucionaron de modos tan diferentes.
Los hallazgos indican que esos alimentos secundarios pueden haber ejercido una presión selectiva en la evolución de los dientes.
Los resultados de esta investigación son importantes a la hora de inferir la dieta de los primeros ancestros humanos, y proporcionan datos comparativos de gran valor para que los investigadores exploren las dietas de los homÃnidos. Los investigadores saben que los primeros ancestros humanos tenÃan una capa de esmalte más gruesa, asà como mandÃbulas muy robustas, y, según indica este estudio, podÃan haber sido adaptaciones para comer alimentos más duros, incluyendo partes subterráneas de vegetales.
Fuente: amazings.com
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