03 Jul, 2009 - 10:21:32
El planteamiento tiene fundamento teórico y un científico premio Nobel de física, asegura que puede ser posible
Hace unos meses, el Príncipe Carlos de Inglaterra inauguró la Cumbre Mundial de Energía del Futuro, en Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos, de una manera muy peculiar. Él no estaba presente “en carne y hueso”, pero su figura, la que veían los asistentes sobre una tarima, de igual altura y dimensiones que las reales, era un holograma del heredero de la corona británica.
Y durante la última noche electoral en Estados Unidos, la cadena de noticias CNN también sorprendió a sus espectadores al colocar junto al presentador Wolf Blitzer, que se hallaba en un estudio en Nueva York, a su colega Jessica Yellin, que estaba en Chicago; ambos mantuvieron una animada conversación como si estuvieran físicamente uno frente al otro, pero no era así.
En realidad, Yellin no estaba allí en persona, sino que era un holograma hiperrealista, creado dentro de una tienda especial, en cuyo interior 35 cámaras de alta definición la filmaban desde otros tantos ángulos diferentes.
De esta manera, se ofrecía su imagen en tres dimensiones en Nueva York, fuera cual fuera el punto de vista de quien la mirara.
Y de acuerdo con la hipótesis de Craig Hogan, físico del Laboratorio Nacional Fermi (Fermilab) con sede en Chicago, Estados Unidos, algo similar podría estar ocurriendo con el universo que nosotros conocemos.
Ya que es posible que la experiencia que tenemos del mundo en que estamos inmersos sea una proyección holográfica de procesos físicos que ocurren en algún lugar del cosmos, según concluye el científico después de interpretar datos recogidos por el detector de ondas gravitacionales llamado GEO600.
El citado dispositivo todavía no ha captado las ondas para el cual fue diseñado, sin embargo, parece ser que recogió una señal que proviene desde el límite fundamental del llamado espacio-tiempo, aseguró Hogan.
En la mencionada región, el tejido del que está compuesto el universo dejaría de comportarse como el “continuo” que describió Albert Einstein para disolverse en una estructura granulada, de manera similar a lo que sucede con las fotografías digitales cuando se disuelven en píxeles al aumentar su tamaño.
Pese a lo sorprendente que pueda parecer, la hipótesis de un universo holográfico ya fue planteado con anterioridad y tiene fundamento teórico de cierta consistencia, incluso Gerard Hooft, Premio Nobel de Física, ha considerado que dicha idea puede ser posible.
Hay dos tipos
Uno de ellos son los llamados de transmisión, que son visibles al ser iluminados por detrás; y el otro es reflexión con luz que procede del mismo lado del observador.
Tales características hacen que los hologramas sean la forma ideal para numerosas aplicaciones, comerciales, industriales y publicitarias, además de ser un medio de expresión y creación artística.
Así funciona
La holografía utiliza un haz de luz coherente y monocromático, o láser, al cual se le divide en dos haces mediante un sistema óptico; ambas se hacen coincidir en una placa fotográfica especial, en la cual se generan figuras de interferencia; y después, al iluminar la placa con un haz luminoso se reproduce una imagen tridimensional del objeto.
Al ser procesada e iluminada de manera adecuada la imagen holográfica u holograma, además de aparecer en tres dimensiones como si tuviera volumen, aparece saliendo de sus límites, hacia afuera y/o hacia dentro de su marco, variando de perspectiva según la posición del espectador.
Quienes han observado este tipo de imagen afirman que son tan realistas, que es difícil resistir la tentación de tocarlas.
Fuente: dca.gob.gt
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