04 Jul, 2008 - 10:51:04
Después de descubrir que las bacterias se adhieren o no a una superficie dependiendo en parte de cuan rÃgida sea esa superficie, unos ingenieros del MIT han creado pelÃculas ultrafinas, fabricadas con polÃmeros, que podrÃan ser aplicadas a los dispositivos de uso clÃnico o a otro tipo de superficies, para lograr asà un mayor control de la acumulación de microbios.
Estas pelÃculas, de bajo costo, y fáciles de producir, podrÃan convertirse en un elemento de protección muy valioso para el sector del cuidado de la salud y también para ayudar a reducir la propagación de infecciones adquiridas en hospitales, infecciones farmacorresistentes que causan muchas muertes en todo el mundo.
Los investigadores descubrieron que podÃan controlar el grado de adherencia de las bacterias a las superficies manipulando la rigidez mecánica de estas pelÃculas especiales de polÃmeros. De este modo, las pelÃculas se pueden diseñar para que eviten la acumulación de bacterias peligrosas o bien para promover el crecimiento de bacterias deseables.
Si todos los demás factores permanecen en igualdad de condiciones, la rigidez mecánica de la superficie del material aumenta la adherencia bacteriana.
La investigadora Krystyn Van Vliet y sus colegas, encontraron esa misma tendencia en experimentos con tres cepas de bacterias: Staphylococcus epidermidis, que se encuentra comúnmente en la piel, y dos tipos de Escherichia coli.
La rigidez por lo general ha sido pasada por alto en los estudios sobre cómo las bacterias se adhieren a las superficies, a favor de otros rasgos como la carga de la superficie, la aspereza, o si atrae o repele al agua. Este nuevo trabajo demuestra que la rigidez también debe tenerse en cuenta.
Las nuevas pelÃculas podrÃan combinarse con los actuales métodos de repeler las bacterias para aumentar su eficacia.
Esos métodos incluyen el revestimiento de las superficies con productos quÃmicos antimicrobianos o la incorporación de nanopartÃculas metálicas dentro de la superficie, para alterar la pared celular bacteriana.
Las pelÃculas también podrÃan ser utilizadas en dispositivos médicos que se coloquen en el interior del cuerpo, tales como los implantes cardÃacos. Una vez que un objeto extraño penetra en el cuerpo, si se puede limitar el número de bacterias que entran con él, también se pueden incrementar las posibilidades de que el sistema inmunitario se defienda contra esta infección.
Otra posible aplicación para las pelÃculas es promover el crecimiento de microbios útiles, lo que se conseguirÃa ajustando la rigidez mecánica del material en que las bacterias son cultivadas. Estas pelÃculas podrÃan estimular el crecimiento de bacterias necesarias para estudios cientÃficos, ensayos médicos, o usos industriales como la fabricación de etanol.
Fuente: amazings.com