Por: Elisa Santafé
La diplomacia estadounidense vigila de cerca a los dirigentes de América Latina y sospecha de la posible presencia de Al Qaeda en la triple frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina, según documentos secretos de los últimos años filtrados por WikiLeaks.
Los documentos, difundidos por varios diarios, revelan “detalles insospechados sobre la personalidad de algunos destacados dirigentes” y dan cuenta del “papel que desempeñan las más íntimas facetas humanas en las relaciones políticas”, según el diario español El País, uno de los que recibió los documentos de la página web WikiLeaks.
“Eso resulta particularmente evidente en América Latina, donde se dan a conocer juicios de diplomáticos estadounidenses y de muchos de sus interlocutores sobre el carácter, las aficiones y los pecados de las figuras más controvertidas”, comentó.
Pone como ejemplo que la Cancillería estadounidense pidió información a su embajada en Argentina sobre el “estado de salud mental” de la presidenta de ese país, Cristina Fernández.
“La Secretaría de Estado” estadounidense “llega a solicitar información sobre su estado de salud mental”, en relación a Cristina Fernández, a su legación en Buenos Aires, según El País, que por el momento no publicó el documento al respecto difundido por WikiLeaks.
La página digital WikiLeaks distribuyó información secreta del Departamento de Estado estadounidense al diario español y al británico The Guardian, el estadounidense The New York Times, el francés Le Monde y la revista alemana Der Spiegel.
The Guardian publicó, por su parte, un documento de 2008 en el que Washington pidió a sus diplomáticos investigar la posible presencia de Al Qaeda y otros “grupos terroristas” islamistas en Paraguay, en la zona de la triple frontera con Argentina y Brasil.
La cancillería estadounidense pidió a su embajada en Asunción “información sobre la presencia, intenciones, planes y actividades de grupos terroristas (...) en Paraguay, en concreto en la triple frontera” con Brasil y Argentina.
Washington quería información no solo de la posible presencia de “Hezbolá” o “Hamás”, entre otras organizaciones armadas islamistas, sino también de “Al Qaeda” y “agentes estatales iraníes”.
La triple frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina alberga a inmigrantes de países árabes, y desde hace años Washington sospechaba que en la zona, conocida por sus actividades de tráfico ilícito de todo tipo, se recababan fondos para organizaciones islamistas, concretamente la libanesa Hezbolá.
Hace años también se investigó la conexión de la triple frontera con los autores del atentado a la mutual judía AMIA de Buenos Aires, donde murieron 85 personas en 1994.
El País informó además de los “esfuerzos” de la diplomacia de Estados Unidos “por cortejar a países de América Latina para aislar al venezolano Hugo Chávez”, sin publicar por el momento el documento al respecto.
Otros dan a conocer “las permanentes presiones que se ejercen sobre los diferentes Gobiernos, desde Brasil hasta Turquía, para favorecer los intereses comerciales o militares de Estados Unidos” y “la apuesta de la diplomacia estadounidense por el derrocamiento del general panameño Manuel Antonio Noriega” en 1989.
Zelaya fue “sin duda” víctima de conspiración
La embajada de EE. UU. en Tegucigalpa afirmó en un cable diplomático enviado a Washington poco después del golpe de Estado en Honduras, en junio del 2009, que el depuesto presidente Manuel Zelaya había sido víctima de una conspiración.
“La perspectiva de la embajada es que no hay duda de que el Ejército, la Corte Suprema y el Con-greso conspiraron el 28 de junio en lo que constituye un golpe inconstitucional e ilegal contra el poder Ejecutivo”, afirma uno de los cables divulgados por Wikileaks que aparece hoy en la página del The New York Times.
Fuente: dc.gob.gt