Cuando empezamos a tener la capacidad de asombro y nos podemos dar cuenta que nuestro mundo está cada día más enfermo, no tenemos otra alternativa que buscar el remedio mismo, dentro de los mismos elementos de la naturaleza como lo son el sol y el viento, como las únicas alternativas energéticas que nos van quedando.
Una limpia forma de obtener la tan preciada energía por medio del viento o del sol, podrían ser los grandes paleativos para frenar el deterioro ingente e inmisericorde que empezamos a sufrir todos los seres humanos y como aquél cáncer silencioso nos empieza a ofrecer los atisvos de un planeta que se hunde por los abusos ingratos, donde todas las generaciones existentes han contribuido en la peor de las formas.
Empezamos a obtener conciencia y es muy probable que logremos dimensionarnos en el contexto del problema y vayamos con toda nuestra fuerza para la urgente solución a los grandes obstaculos, que con el tiempo no hemos podído sobre llevar, ni mucho menos saltarlos para que la tarea abunde en conciencia social y ciudadana, nos hemos situado como los grandes acomodados, a ver pasar cualquier situación flotante en cualquier río contamidado y no hemos hecho el menor esfuerzo para que esta situación no se vuelva a repetir.
Es necesario que empiecen a surgir las políticas de desarrollo social y sostenido prácticamente en todo el mundo, ya que lo único que existen son solo políticas particularistas, con intereses mezquinos, con resultados exclusivistas que no conducen a nada. Lo más irónico de todo, es que el viento y el sol, aún son gratuitos para todos.