04 Nov, 2009 - 09:35:05
Por lo general, entre 30 Y 60 parlamentarios faltan a las asambleas ordinarias
A las asambleas ordinarias en el Congreso de la República solo acuden los 158 diputados en muy escasas ocasiones durante el año legislativo. Por lo general, el número de asistentes fluctúa entre 90 y 121, lo que significa que de 30 a 60 parlamentarios recurren con frecuencia a la excusa que permite la Ley Orgánica de ese organismo, ya que sin la cual se harían acreedores a un descuento en su salario.
Jorge Mario Barrios Falla, primer vicepresidente del Congreso y encargado de la asistencia de los legisladores, afirmó que “todos tenemos muchos compromisos por el cargo que desempeñamos”, pero al diputado que no presenta justificación se le descuentan Q560 sobre los Q5,000 asignados como dietas para asistir a las sesiones.
Barrios precisó que de marzo a septiembre 32 legisladores fueron afectados por descuentos. En enero y febrero no se les efectuó ninguno, ya que en todos los casos presentaron la correspondiente aclaración.
Reconoció que “no es un disuasivo efectuar descuentos, y son los propios diputados los que deben cumplir con sus
compromisos”.
“Es difícil”
Para Roberto Alejos, presidente del Legislativo, es complicado definir hasta qué punto un diputado tiene razón para faltar a las asambleas.
Si un diputado debe asistir a una reunión con un ministro o tiene que inaugurar una obra en su departamento, “está trabajando”, indica Alejos, pero a la vez señala que por el hecho de tener un salario, los congresistas deben acudir a las sesiones, y al final será la población la que juzgue su proceder.
Falta concientización
Alfonso Cabrera, quien ejerció la presidencia del Legislativo en la década de los 80, estima que hace falta labor de concientización, ya que el diputado debe asumir el compromiso para el que fue electo. No es un funcionario que se pueda zafar del trabajo, sino una persona que debe tener un alto nivel de responsabilidad y conciencia del papel que desempeña en el sistema político guatemalteco, añade Cabrera.
Conforme su opinión, la directiva del Congreso debería pedir a la Instancia de Jefes de Bloque que los legisladores no sean faltistas y que tengan una presencia saludable en las sesiones.
Para Cabrera, el problema más severo es que “el prestigio del Congreso y los diputados está muy bajo”. Según el analista, de ello se deriva que la ciudadanía se refiera a la actuación del parlamento en términos que reflejan insatisfacción y molestia, e incluso que haya criterios proclives a una depuración.
Fuente: dca.gob.gt
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