Las bancadas siguen sosteniendo diversas posturas sobre la propuesta, que por ahora està fuera del debate parlamentario
Por: Elsa Coronado/Ana Gonzàlez

En el Congreso no se habla de reforma o ajuste tributario. El asunto ha quedado reservado a la discusión que se realiza entre el Gobierno, empresarios y partidos políticos en la mesa fiscal.
Al consultar si ha variado la opinión parlamentaria respecto del proyecto tributario original, la mayoría responde que está de acuerdo en que las finanzas del Estado necesitan ser fortalecidas. Pero no mantiene esta misma firmeza cuando se le pregunta si daría el voto para incrementar los impuestos y así evitar más endeudamiento.
Hay quienes están a favor de implementar más mecanismos de control contra la evasión y defraudación tributaria. Entre estos está la Gran Alianza Nacional (Gana). Sin embargo, Manuel Barquín, subjefe de este bloque, mantiene su postura en contra del impuesto a la telefonía móvil.
El Partido Patriota reitera que se necesita el pacto fiscal. Valentín Leal, segundo al mando en esta bancada, expone que para agilizar su actualización y desarrollo solo hace falta “voluntad política”.
Otra es la situación que atraviesa la Bancada Guatemala, que de nuevo muestra una opinión dividida. “Unos consideran que no es el momento, y otra parte dice que lo mejor es dotar con recursos frescos al Gobierno”, expone Rubén Mejía, subjefe de este bloque.
El peor escenario lo plantea el presidente de la Comisión de Finanzas, Mario Taracena, al describir que los recursos ordinarios se agotan. “Todo tiene un límite porque el Estado tiene recursos hasta el 30 de abril”, indicó.
Según Luis Fernando Pérez, jefe del Frente Republicano Guatemalteco, no ha habido retraso. En cambio, dice, han respetado al dar tiempo para que surja un consenso nacional para fortalecer las finanzas públicas.
“Esto no por fuerza implica crear o aumentar impuestos, pero sí una recaudación y administración tributaria apropiada, con transparencia en el uso de recursos”, dijo.
Se agota el tiempo
El presidente Colom reconoció que se está agotando el tiempo para aprobar la reforma fiscal, ya que a dos meses de instalada la mesa de diálogo para consensuar el tema no se ha logrado aterrizar en una propuesta que sea discutida y aprobada por el pleno del Congreso. Al momento, el gobernante ha recibido varias contrapropuestas, pero no se ha logrado un consenso, pues los empresarios mantienen su rechazo.
El original
El proyecto original, enviado por el Ejecutivo en noviembre pasado, incluye la creación del impuesto a la telefonía, modificaciones al Impuesto de Solidaridad y al Impuesto sobre la Renta, los cuales generarían ingresos al Estado por unos Q3,200 millones. Pero la propuesta solo ha logrado dictamen favorable de la Comisión de Finanzas y se mantiene en suspenso su aprobación en el Congreso.
Fuente: dca.gob.gt