Con el fin de contribuir a evitar los decesos de mujeres guatemaltecas por complicaciones del embarazo o posparto y de sus hijos recién nacidos, el Gobierno presentó ayer los “Lineamientos para la Reducción de la Mortalidad Materna Neonatal para el período 2008-2012”.
La estrategia busca reducir en un primer año de 153 a 140 el número de muertes maternas por cada 100 mil niños nacidos vivos y la meta para 2012 es que ese indicador se reduzca a 100 mujeres, a la vez de disminuir la mortalidad neonatal de 10 a 8 por cada mil niños nacidos vivos.
Mientras persistan los actuales indicadores, “Guatemala no será libre”, afirmó el presidente Álvaro Colom, a la vez de señalar que esos números “ofenden, lastiman, insultan a nuestra historia”.
Celso Cerezo, ministro de Salud Pública y Asistencia Social, apuntó que la estrategia considera fortalecer la red de servicios de salud con acciones que garanticen la calidad y oportunidad de la atención. Subrayó la importancia de que la sociedad civil participe en promover y apoyar acciones en el hogar y la comunidad, que principalmente que beneficien la situación de salud y el aspecto nutricional de las madres.
Cerezo reconoció que en el segundo nivel de la red de servicios de salud, donde están las municipalidades y comunidades más pobres del país, “no hay atención, la referencia y contrarreferencia está perdida y esta es la causa mayor de mortalidad materna”.
Agregó que por ello han trazado como prioridad que todos los municipios cuenten con Centros de Atención Permanente (CAP) y Centros de Atención Integral Materno Infantil (CAIMI), así como una capacidad de respuesta pronta de las comunidades en hospitales pequeños o regionales.
El Banco Mundial otorgará financiamiento para el establecimiento y equipamiento de los CAIMI, añadió el ministro.
Cohesión Social
Sandra Torres de Colom, esposa del Presidente de la República, se refirió al apoyo que el Consejo de Cohesión Social (CCS) está proporcionando por medio del programa “Mi familia Progresa”, con entregas condicionadas en salud y educación a los pobladores de las comunidades más pobres, a quienes se les ha beneficiado con aportes de dinero y alimentos. Se han reducido considerablemente los índices de mortalidad materna e infantil en por lo menos cuatro municipios donde se han implementado estos mecanismos, afirmó De Colom.
Asimismo, con las 25 ambulancias que el CCS ha entregado en 25 de los 45 municipios más pobres, se ha logrado realizar traslados inmediatos de parturientas a los centros de salud de las comunidades. Las vidas de varias de ellas y de sus hijos han sido salvadas al evitarse el desangramiento derivado de complicaciones en el parto.
OPINIONES
“Me parece que el lanzamiento de esta estrategia es algo innovador en el sentido de la participación comunitaria, así como la armonización del accionar de todos los sectores que tienen que ver con el tema. Esperamos poder monitorear todas las acciones que se emprendan”.
Mirna Montenegro, Asociación Guatemalteca de Mujeres Médicas (AGMM).
Esta estrategia coincide ampliamente con las recomendaciones que se han hecho desde los organismos especializados; se trata por un lado de aumentar la oferta de servicios de salud en cantidad y en espera de tiempo, de manera muy importante fortalecerlos internamente. La mortalidad materna es por un lado por la falta de atención especializada en las primeras horas del parto pero en un segundo momento por aquellos partos que se complican; por eso es necesario tener la posibilidad de llegar a tiempo a un servicio especializado”.
Doctor Joaquín Molina Leza, representante en Guatemala de la OPS /OMS.
“Es preocupante y a la vez vergonzoso conocer los índices de mortalidad materna y neonatal en mi país, por lo que es importante que apoyemos estos proyectos presentados hoy y así poder ayudar a nuestra gente. Ya que se nos dio la oportunidad de estudiar y superarnos en otro país, ahora nos toca como guatemaltecos y profesionales jóvenes colaborar en la reducción de esas tasas”.
José Alfonso Sosa, egresado de la Escuela Latinoamericana de Medicina de Cuba.
“Aunque no soy guatemalteca, me parece muy bueno que el Gobierno de Guatemala se preocupe por reducir la mortalidad materna e infantil como lo han hecho en Brasil y en otros países del mundo, porque estos índices son indicadores de desarrollo de cada nación”.
Erica da Silva, estudiante brasileña de la Escuela Latinoamericana de Medicina.