Gobernadores de los 22 departamentos buscan los mecanismos para implementar la segunda fase de respuesta integral a la crisis alimentaria.

Proyectos como la implementación de sistemas de riego, un fideicomiso de Q20 millones para la producción y recuperar la capacidad de almacenaje del país son las estrategias que el Gobierno propone como medidas para tratar de salvar la segunda cosecha, según informó Mario Aldana, titular del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA).
A corto plazo, técnicos en riego evalúan los lugares en los que se puedan hacer sistemas que representen un gasto menor para el agricultor con el propósito de mejorar y cambiar la estructura productiva.
Por otro lado, se estudia la posibilidad de sembrar maíz en la parte sur del Petén y algunas zonas de Ixcán para proveer del grano.
Apoyo en hidroponía y sector pecuario
En la actualidad, el MAGA distribuye material listo para sembrar 400 hectáreas de camote, como una alternativa de producción, y fortalecer el programa Huertos familiares que consta de áreas de 40 metros cuadrados para sembrar hortalizas e incrementar la capacidad alimentaria en el hogar. En lo que se refiere al aporte de grasas de tipo animal, el Gobierno apoyará con proyectos comunales de granjas avícolas que constan de 264 gallinas ponedoras en un corral de 30 metros cuadrados, los cuales beneficiarán a 30 familias para producción de huevo. Para ello se les proporcionará el concentrado y la capacitación técnica para su mantenimiento.
Además, se ha contemplado la rehabilitación los silos de Instituto Nacional de Comercialización Agrícola (Indeca) para recuperar la capacidad de almacenamiento del Estado. Esto, para resguardar 46,000 toneladas métricas de grano.
Para Maynor Estrada, representante-asistente de proyecto para Guatemala de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el factor fundamental es la capacitación y constante asistencia técnica, ya que sin esta, los programas pueden fracasar y con ello derivar en un desperdicio de recursos, de igual manera sugirió que los esfuerzos de los proyectos sean focalizados en las comunidades más afectadas.
La recién juramentada secretaria de Seguridad Alimentaria, Lily Caravantes, indicó que sostendrá una reunión con el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Conasan) para definir por dónde van las líneas estratégicas y las competencias de cada uno de los ministerios y en qué medida es posible salvar los cultivos y qué disposiciones hay que tomar si no se salva la cosecha.
“La instrucción que ha girado directamente el presidente Co-lom es la de trabajar con gobernadores y alcaldes. Ellos son los que saben lo que está sucediendo en sus comunidades y en el campo. Se tiene que tomar en cuenta a las autoridades locales y toda la ayuda que va al corredor seco; y el resto del país se coordina por medio de los gobernadores; todo lo que va se coordina a través de ellos”, subrayó Aldana.
Mínimo anual
Una familia promedio necesita de 6 a 12 quintales para cubrir un año de consumo. Si la producción es baja, es muy probable que haya grano en el mercado, pero no en las reservas familiares del pequeño agricultor.
Fuente: dca.gob.gt