De enero a junio se han registrado 1,845 muertes por armas de fuego.
Guatemala y Honduras encabezan las estadísticas por muertes violentas.
Salieron de madrugada ayer, la familia Córdova abandonó su casa de la colonia 14 de Febrero, Puerto de San José, Escuintla, con rumbo a Chimaltenango para huir de las amenazas e iniciar una nueva vida.
La mayoría de adultos se conducían en un automóvil blanco, la falta de espacio obligó a los más jóvenes a ubicarse entre los muebles y otros enseres domésticos que transportaban dentro de un camión.
Cuando llevaban unos 30 minutos de recorrido, un picop les interceptó el paso a inmediaciones del kilómetro 86, jurisdicción de Masagua.
Aída, la abuela, Francisca y Carlos Córdova, Griselda Salazar y Estefani Cermeño Salazar, fueron asesinados por personas desconocidas. Los bomberos localizaron sus cuerpos a seis kilómetros del vehículo.
El piloto del camión de mudanzas, Juan Carlos Albino y su ayudante Carlos Lima también fallecieron. Pablo Uaxin, Manuel, Johnatan, Michael, María y Kimberly Salazar, así como Evelyn Cermeño Salazar sobrevivieron debido a que no fueron vistos por los asesinos.
“Esta masacre se atribuye a un ajuste de cuentas”, reza un informe preliminar de la Policía, mientras trasciende que Jhonatan, uno de los ilesos, fue el presunto responsable de la muerte de Lester Abner Lesana Fuentes, ocurrida en abril pasado, en un barrio del Puerto de San José.
CRíMENES REFLEJAN DEBILIDAD DEL ESTADO
Un análisis de la organización Seguridad en Democracia, indica que las muertes violentas que se han registrado en el país reflejan la debilidad del Estado, para proporcionar seguridad a los ciudadanos. No es una falla atribuible únicamente a la Policía, tenemos un Ministerio Público que ha sido incapaz de conducir una investigación y un Organismo Judicial que, al igual que las otras instituciones, está infiltrado por el crimen organizado , aseveró Iduvina Hernández representante de esta agrupación.
La analista considera que el Sistema Penitenciario tampoco ha cumplido con la reinserción de los presos y agrega la gran cantidad de armas de fuego en circulación como otro factor que incide para en los índices de violencia es una sociedad con altos niveles de inestabilidad emocional afirma.
Ante la pregunta de ¿Por qué no se resuelven los casos?, Álvaro Matus, fiscal de delitos contra la vida respondió falta fortalecer la prueba científica y que se incremente el número de investigadores de homicidios porque tienen sobrecargado el trabajo . Añadió que es difícil establecer el móvil de los casos, porque no hay testigos que declaren.
Índices que preocupan
1,834 hombres y mujeres han fallecido por arma de fuego entre el 1 de enero y el 23 de junio, según los registros del Instituto Nacional de Ciencias Forenses.
Entre 4 y 5 mil casos respectivamente
Reportan Guatemala y Honduras, los países más violentos del istmo, según el Observatorio Centroamericano sobre Violencia.
462 homicidios ocurrieron el año pasado en Nicaragua.