Por: Sofía Menchú
Las autoridades guatemaltecas consideran que las recientes capturas de tres presuntos capos buscados en el plano internacional y que figuraban en la lista de los 10 más solicitados por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) son muestra de que el crimen organizado no está infiltrado en este Gobierno.
El mandatario Álvaro Colom manifestó que la detención de Waldemar Lorenzana es un avance importante contra el narcotráfico. “Estos últimos meses hubo un verdadero resultado contra el crimen organizado, con una excelente coordinación entre el Ministerio Público (MP) y Gobernación”, expresó.
Para el Presidente, tanto la detención de Juan Ortiz Chamalé como la de Lorenzana fueron operativos bien planificados y organizados. “En estos casos no se filtró información y eso es un gran avance”, declaró el gobernante.
Mientras tanto, Carlos Menocal, titular de la cartera de Interior, indicó que estas acciones demuestran la estrecha colaboración que existe con la Justicia estadounidense. “Con esto se rompe el manto de impunidad, se elimina un paradigma, incluso satanizado de que en Guatemala no se capturan grandes capos”, señaló, aparte de sostener que el país le apuesta, aun con pocos recursos, al combate frontal del narcotráfico.
Luis Ramírez, director de Investigaciones del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales, calificó de exitosas estas capturas y felicitó a ambos ministerios por su labor. “Hemos visto que este trabajo se llevó a cabo sin violencia. Esto también es importante, pues el tema del respeto a la vida siempre es valorado en cualquier circunstancia. Los operativos denotan bastante profesionalismo”, declaró.
Capturas que marcan la diferencia
2 de octubre de 2010
Mauro Salomón Ramírez Barrios
Fue detenido en la colonia Las Marías, San Bernardino, Suchitepéquez. La DEA lo acusa de organizar el ingreso de seis embarcaciones a Guatemala, entre el 30 de noviembre de 2007 y el 8 de julio de 2009, con un total de 3,351 kilos de cocaína. Según reportes policiales, Ramírez se escondió en una vivienda un día antes de su aprehensión, pero las fuerzas de seguridad lo encontraron escondido en un pozo de cinco metros de profundidad. Las autoridades presumen que en algún momento trabajó para la organización dirigida por Juan Ortiz, alias Chamalé.
30 de marzo de 2011
Juan Alberto Ortiz López, alias Chamalé
Fue sorprendido por las fuerzas antidrogas en la colonia El Maestro, Quetzaltenango. Las autoridades lo consideran un pez gordo del narcotráfico guatemalteco, pues controlaba el tráfico de estupefacientes entre Suchitepéquez, Retalhuleu, Quetzaltenango, Huehuetenango y San Marcos rumbo a México. La DEA lo vincula con el grupo de Los Sarceño, organización criminal mexicana asociada con el Cartel del Golfo. Lo responsabilizan de traficar miles de kilos de cocaína y heroína negra procedente de Colombia.
26 de abril de 2011
Waldemar Lorenzana Lima, alias el Patriarca
Su aprehensión se produjo cuando manejaba su vehículo en una carretera de El Jícaro, El Progreso. Según las autoridades, su captura fue trabajo exclusivo de las fuerzas de seguridad nacionales. La DEA lo acusa de trasegar droga desde Colombia hacia Estados Unidos y de tener nexos con el Cartel de Sinaloa. Varios integrantes de su familia, como sus hijos y esposa, también son buscados por la Justicia estadounidense. Los Lorenzana se hacían pasar por dueños de varias empresas.
Fuente: dca.gob.gt