Amparado en la Ley del Orden Público, el presidente Álvaro Colom, en Consejo de Ministros decretó el Estado de Prevención en el municipio de Coatepeque luego que se agudizara el enfrentamiento entre vendedores y autoridades de la localidad.
La medida, vigente desde ayer y durante los próximos 15 días, limita las manifestaciones que afecten la libre locomoción de personas o la prestación de servicios públicos.
También limita la portación de armas de fuego, el derecho de huelga y los bloqueos con ve hículos en la vía pública.
Los disturbios, que al cierre de la edición habían dejado el saldo una persona muerta y alrededor de 20 heridos, fue razón suficiente para que las autoridades del Gobierno Central tomaran la decisión, con el propósito de retomar el control.
El problema surgió ayer, cuando las autoridades municipales intentaron desalojar a los vendedores que aún permanecían en las aceras, explicó el alcalde la localidad, Esbin Vega.
Sin embargo, la resistencia de los afectados originó un enfrentamiento que dejó como saldo la muerte de Edgar Alberto Álvarez.
Gregorio López, vendedor del lugar, explicó que intentaron despojarlos de sus productos, pero al no lograrlo utilizaron la fuerza, “las personas no aguantaron los abusos de las autoridades y eso originó el enfrentamiento”, afirmó.
Sin embargo, para autoridades del Ministerio de Gobernación, en la trifulca participaron personas que no son de la localidad, lo que hace suponer un trasfondo político “consideramos que la intención era provocar un caos” indicó el vocero de la cartera del interior, Nery Morales.
La situación surgida en el municipio quetzalteco, provocó la movilización de las fuerzas combinadas (Policía Nacional Civil y Ejército de Guatemala), con el propósito de resguardar el orden y calmar los ánimos de los pobladores, como ocurrió en dos ocasiones anteriores, cuando se dictó Estado de Prevención.
Antecedentes
Tres son los estados de prevención decretados desde que tomó posesión el presidente Álvaro Colom.
El primero, en el mes de febrero, fue cuando los transportistas de carga pesada bloquearon algunas carreteras del país.
El segundo, en junio, cuando pobladores de San Juan Sacatepéquez mostraron su rechazo a la construcción de una cementera.