El ex presidente del legislativo participó en su primera sesión tras más de dos meses de ausencia.
El diputado Eduardo Meyer Maldonado, ex presidente del Congreso, se reintegró ayer a las sesiones ordinarias, tras dos meses de ausencia, un día después de que el juez pesquisidor en el caso del desvío de Q82.8 millones del Legislativo recomendara su sometimiento a los tribunales del orden penal.
Tras ingresar al recinto parlamentario, Meyer dijo tener confianza de que su situación legal será aclarada “no solo por la justicia terrenal sino también por la divina”.
Expresó que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) cumple con su deber al solicitar que se le retire la inmunidad parlamentaria y agregó que si eso sucede continuará defendiéndose de las acusaciones. Además, como diputado, pedirá su participación en por lo menos dos comisiones de trabajo, que no especificó.
En el hemiciclo fue saludado por los diputados Arístides Crespo, quien lo reemplazó en la Presidencia del Congreso, y Efraín Ríos Montt, con quien dialogó por unos minutos, ambos del Frente Republicano Guatemalteco (FRG).
Meyer ocupó una curul en el sector donde están los parlamentarios del partido Winaq, que llegaron al Congreso en enero pasado junto con los de Encuentro por Guatemala (EG).
Más tarde conversó con diputados de otras bancadas, incluyendo algunos de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), partido al que perteneció antes del escándalo derivado del desvío de fondos a la casa de bolsa Mercados de Futuros (MDF)