19 Mar, 2010 - 14:18:47
Se recomienda visitar al odontólogo una vez cada seis meses.
Por: Maby López
Muchos padres suelen despreocuparse por el cuidado bucal de la primera dentadura de sus hijos, para lo que argumentan que de todos modos los dientes de leche tienen que caerse. Sin embargo, los especialistas han hecho énfasis en la necesidad de que se realice una limpieza adecuada en los pequeños, incluso desde sus primeros meses de vida.
“Son órganos como cualquiera del cuerpo humano que deben cuidarse desde que empiezan a aparecer”, señala el odontopediatra Julio Flores. Agrega que los primeros empiezan a salir desde los cinco o seis meses de vida, aunque en raros casos algunos bebés nacen con dos dientes superiores, los cuales deberán quitarse.
La llegada de la dentadura provisional está acompañada de salivación, dolor en las encías y un poco de picazón. Muchas veces, para aliviar esos síntomas los bebés tienden a llevarse las manos a la boca. Cuando no las tienen limpias pueden tragar algún microbio que eventualmente les causará diarreas.
Esa es una buena etapa para empezar con la limpieza bucal. El odontopediatra explica que los primeros cuidados que deben tener las madres con sus hijos es proveerlos de la lactancia materna y el correcto uso del biberón.
Explica que no es recomendable dejar al niño que duerma con el pecho o la pacha toda la noche, pues se produce la llamada caries del biberón, ya que todo ese tiempo lo pasan con alimento en la boca.
Aclara que no es el mamón el que provoca la picadura en los dientes, sino los líquidos que tienen contacto repetitivo con los fluidos en el tejido dentario. Causan más daño las bebidas azucaradas y las pegajosas, como los atoles. No obstante, esa no es una regla general, pues hay niños más susceptibles que otros.
La protección
Uno de los cuidados que se debe tener en casa en esta fase es la limpieza de las encías y los dientes iniciales. La primeras se pueden asear usando una gasita con agua o dediles de toalla que se encuentran en los comercios donde venden productos para bebés.
Se recomienda que se haga con una gasita y que se tire luego de usarla, mientras que el dedil es lavable y no hay garantía de que esté totalmente estéril.
Cuando los primeros dientes aparezcan deben asearse con cepillos de cerdas finas diseñados especialmente para infantes y con una pasta dental libre de flúor que sea segura y puedan tragar, ya que ellos aún no pueden escupir correctamente.
Cuando ya han cumplido dos años se debe empezar con una pequeña cantidad de pasta que contenga fluoruro con la concentración adecuada. Es necesario tomar en cuenta que los productos que se utilicen estén aprobados por la Asociación Dental Americana.
El cepillado debe hacerse por lo menos dos veces al día, sobre todo por la mañana y antes de acostarse. Es elemental recordar que si el niño todavía toma pacha por la noche, la limpieza dental tiene que ser después de que se haya terminado el líquido.
A partir de los cuatro años se puede empezar a utilizar el hilo dental, pues es a esa edad cuando empieza a unir la dentadura.
Recientemente fue lanzado un gel dentífrico y un enjuague bucal infantil de marca Oddent. También se pueden conseguir productos de otras marcas en los supermercados y comercios.
En el ámbito profesional es recomendable que se realice al menos una visita cada seis meses al odontopediatra, para que se detecte cualquier enfermedad precoz y se haga la limpieza correspondiente, así como la aplicación de fluoruros y selladores.
Cabe recordar que no solo los dulces provocan severos daños a los dientes, sino también algunos alimentos que contienen grandes cantidades de azúcar, incluso la comida chatarra y las golosinas de bolsitas.
Las consecuencias de no tener una buena higiene bucal
Diversas son las enfermedades que se pueden derivar de un mal cuidado de la dentadura provisional. La caries es la más común, aunque también puede haber inflamación de encías, gingivitis en períodos iniciales o periodontitis, que ya es un daño mayor.
Los tratamientos pueden ser variados dependiendo de la afección. Sin embargo, cuando las caries ya invadieron el esmalte y llegan a la dentina, se utilizan coronas de acero inoxidable, mejor conocidas como casquitos.
Fuente: dca.gob.gt
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