Luego de participar en la Cumbre contra el Narcotráfico en Colombia, el presidente Álvaro Colom retornó al país y recalcó la necesidad de unificar esfuerzos para enfrentar el globalizado crimen organizado que está afectando no solo el país, sino a la región entera.
¿Qué herramientas tiene el país para combatir el narcotráfico?
Tenemos todo el sistema de información, de reacción, de alerta temprana y de acciones, y la colaboración binacional y regional para realizar operativos especiales.
México y Colombia plantearon que ahora los narcotraficantes transportan la droga en submarinos. El país por si solo no puede atender submarinos porque no son detectables con radares, solo pueden percibirse si se ven físicamente.
Cada vez hay más voluntad de hacer un frente común como ya lo hizo el crimen organizado. Ellos están realmente globalizados y ahora falta que nuestros equipos de seguridad e investigación se globalicen para que sean más eficientes. Lo que sucede es que cada burocracia del país tiene su retardo en las acciones.
¿Cuál sería la estrategia en ese caso?
Voy a revisar las leyes de Guatemala en torno a los operativos conjuntos, la experiencia en estos meses ha sido difícil por cuestiones de permisos para el ingreso de aeronaves, las extradiciones y otros aspectos. Cada país tiene un sistema distinto, pero la globalización debe incluir la compatibilidad para actuar de forma rápida y más efectiva.
Si logramos espacios como la cumbre y planes de acción que garanticen agilidad en el traslado de información y ejecución, vamos a salir adelante.
¿Qué hace falta?
Métodos más rápidos de acción. Si hay un operativo en una frontera de cualquier país que ambas fuerzas puedan actuar bajo la ley y en forma independiente. Lo importante es capturar a los del crimen organizado, incautar el mayor número de drogas, equipo y todo el lavado de dólares que está haciendo el crimen en la región.
¿Qué apoyo dará Colombia a Guatemala?
Colombia se incorporará en breve a los sistemas de inteligencia y monitoreo aéreo, como parte de las relaciones especiales de cooperación técnica. Hay voluntad total de apoyo para estos sistemas que ya existen en el país y que ya utilizamos con El Salvador.
¿Presentará hoy el proyecto de Petrocaribe al Gabinete?
No sé si será hoy porque el Canciller está de viaje y viene por la tarde. Vamos a dedicar una reunión especial solo para eso.
¿Cómo lograr que se apruebe el proyecto, dada la división de opiniones en el Congreso?
Las opiniones las respetamos. El acuerdo binacional no está firmado, nadie sabe todavía como está el apoyo, ni que es lo que da origen a la iniciativa de ley. Llevar la propuesta al Congreso todavía tomará un tiempo mientras se afinan detalles con las cancillerías.
A su criterio, ¿por qué debe apoyarse ese proyecto?
Es un mecanismo financiero favorable para el país. Asegura un flujo financiero barato al 1% en un buen periodo de gracia. Garantiza el suministro del diésel y búnker. Es simplemente la evolución del pacto de San José, lo que varía es el mecanismo.
En torno a la Reforma Fiscal ¿considera que se han alcanzado los consensos necesarios?
El proceso de diálogo ha ido bien. Ayer fui informado que hay un consenso de la metodología y de las rutas a seguir para llegar a la modernización que estamos planteando. No creo que haya mayor problema.
¿El Ejecutivo garantiza que se designe los recursos adicionales a la mejora del gasto social?
Nuestro esfuerzo es por toda la transparencia del Estado encabezada por el vicepresidente Rafael Espada. Estamos presentando denuncias bastante fuertes y frecuentes, queremos transparentar los sistemas y el fondo de inversión. Demostraremos que invertimos lo ofrecido en nuestro plan de Gobierno. Hemos apoyado al Ministerio Público, a la Corte Suprema de Justicia y al Ministerio de Gobernación, para todo el tema de seguridad y justicia. Estamos invirtiendo en la reducción de la pobreza, que es lo que nos comprometimos a hacer. De nada sirve aumentar los ingresos sino se va a mejorar la calidad del gasto.
¿Una reforma fiscal es el aumento a impuestos?
No estamos planteando una reforma sino una modernización fiscal y financiera del Estado, integral y completa, en la que participan todos los ministros. La parte de impuestos es la que más ruido hace, pero es tan importante la modernización y la estructura de los impuestos como modernizar el sistema de inversión y calidad de gasto.