El diplomático visitó el país esta semana y participó en la inauguración del seminario internacional denominado Ver, enfrentar, resolver, en el que se abordó el tema de la violencia contra la mujer.
Aunque reconoce que la violencia está generalizada en el mundo, François Zimeray expone que su visita a Guatemala deja entrever la voluntad que tiene el Gobierno de Francia de ayudar al país a buscar el camino que permita prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres.
¿Qué escuchan en su país sobre la violencia contra la mujer en Guatemala?
Es un problema mayor donde hay mucho que hacer. Lo que comprendo hoy con el nivel de representación del Gobierno es que el Estado está perceptivo y consciente del problema.
Es un camino difícil. En Francia necesitamos siglos para que las mujeres tuvieran los mismos derechos de los hombres. Pero aquí hay una dimensión muy impresionante y muy fuerte, que es la violencia.
¿Violencia o impunidad?
Aquí hay violencia por todos lados y el Estado parece demasiado débil para frenar este tipo de actitudes, como la de los narcos o la ausencia de la educación. Hay un ciclo de violencia que hay que romper. Es muy difícil. Creo que la primera cosa es trabajar por el lado de la educación y la impunidad. Hay millares de casos Rosenberg (en alusión al asesinato del abogado) en Guatemala. Entonces esa es la preocupación.
¿Cómo se puede frenar la violencia?
No tenemos espíritu de dar lecciones. No somos profesores de derechos humanos. Pero hay espíritu de ayuda, porque el país está en una situación muy difícil. Estoy encargado de
los derechos humanos del Ministerio de Asuntos Extranjeros y creo que mi visita aquí es muy corta en términos de tiempo, pero es importante en término de símbolos.
¿Cómo apoya Francia la lucha contra la criminalidad
Quisiera expresar que mi visita aquí es el total apoyo de Francia a las ONG y defensores de derechos humanos en este país, así como al Gobierno y a toda la sociedad civil. Ningún progreso puede realizarse sin el total apoyo o movilización social. Es muy difícil. En Francia no tenemos narcos, no tenemos armas en todas las casas, no tenemos maras y tenemos un Estado fuerte. En Guatemala hay un Estado demasiado débil.
En Latinoamérica, Guatemala, México y Colombia ¿hay niveles muy fuertes de violencia?
Parece una tradición. Eso es muy impresionante. Mi función hace que viaje por todos los países y todo el año veo muchas situaciones muy difíciles, mucha violencia, mucha miseria en el mundo. Pero aquí hay una dimensión especial, que es la crueldad, que para mí es un punto de interrogación. ¿De dónde viene esa tradición? Porque en Medio Oriente combaten, pero no mutilan a sus víctimas, no cortan a la gente en trozos. No sé de dónde viene esa tradición (y no tengo la pretensión de decirlo). Pero mi papel como amigo es de expresarlo y desde esa expresión motivar una reflexión sobre las raíces de la violencia en vuestra sociedad y cómo erradicarla.
¿Qué sugerencias podría hacer?
No tengo la respuesta. Pero lo mejor que puedo hacer es decirlo en términos de amigos, porque he oído testimonios de mucha violencia en el mundo. Pero aquí hay mucha crueldad y deshumanización. Es impresionante.
Fuente: dca.gob.gt